Acoso policial a pie de paseo marítimo

Arrinconados Terrazas

A punto de arrancar la temporada alta en Rincón de la Victoria, la situación que viven algun@s hosteler@s a pie de paseo marítimo comienza a ser insostenible. Según denuncian, el acoso policial se ha intensificado durante las últimas semanas, tal y como demuestran las numerosas denuncias interpuestas.

La relación entre vecindad y hostelería siempre ha sido complicada en Rincón, muy lejos de lo que se vive en la capital, donde pese a las restricciones, la convivencia es más llevadera. Si durante la Feria de Málaga la música se extiende por cada plaza de la ciudad, en el municipio rinconero lo que se extienden son las denuncias si alguien intenta algo parecido.

Sin embargo, lo que ciudadan@s y hosteler@s denuncian ahora es diferente: según su relato, se trata de una situación de auténtico hostigamiento por parte de la Policía Local que, incluso, se persona en los establecimientos antes de la hora de cierre, extendiendo una suerte de cordón policial, cruzados de brazos, perturbando el ocio de quienes hasta ese momento disfrutaban tranquilamente de la noche.

Divers@s gerentes de establecimientos afectados, que hablan de denuncias rigurosas, a veces por escasos minutos y sin que se pertubara el descanso vecinal, temen que esta situación, no sólo afecte a sus negocios y el empleo que generan en un municipio tan castigado por el paro como Rincón, sino que además termine por convertirse en un inhibidor del turismo. “Si cumpliendo rigurosamente los horarios impuestos, ya tenemos que echar de la terraza en verano a familias con niños, con la policía plantada en frente del local antes de la hora, la gente terminará por irse a Málaga u otros pueblos vecinos más razonables”, indica uno de los hosteleros.

La situación que, además, denuncian que es selectiva sin que se produzca en todos los locales a pie de playa, podría agravarse con la inminente aprobación definitiva de una ordenanza del ruido aún más restrictiva. El equipo de Gobierno PP-PA ha decidido sacar adelante dicha ordenanza con el apoyo de Ciudadanos, a pesar de la ausencia del ‘mapa de ruidos’ prometido, que debía de haber justificado buena parte del gasto que se pagó a un consultor externo para su redacción.