Sin noticias de la construcción del auditorio municipal, presupuestado en 350.000 euros

Camino de encarar el último trimestre del año, el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria todavía no ha licitado el proyecto para la construcción del auditorio municipal. A pesar de contar con una partida presupuestaria de 350.000 euros, desde la concejalía de Infraestructuras, liderada por Sergio Díaz-Verdejo (PP), no ha se realizado ninguna comunicación al respecto, a pesar de tratarse de una de las instalaciones que más viene demandando la ciudadanía, como se evidenció al ser uno de los proyectos elegidos en los únicos Presupuestos Participativoscon los que ha contado el municipio.

En menos de cuatro meses, el bipartito PP-PA, apoyado por Ciudadanos, tendría que lograr licitar y adjudicar la construcción del auditorio al aire libre. Sin embargo y faltando a los compromisos adquiridos, parece poco probable que l@s rinconer@s puedan disfrutar de esta instalación antes de final de año. Rincón de la Victoria carece de instalaciones en las que poder organizar eventos que superen un aforo del centenar de personas, teniendo que recurrir al C.E.I.P. Manuel Laza Palacio (foto superior, durante el DeFest que congregó a más de 2.000 personas), algo inviable iniciado ya el curso escolar.

A pesar de tratarse de un proyecto propuesto y elegido por la ciudadanía en Presupuestos Participativos hace cerca de dos años, el Consistorio ni siquiera ha presentado un proyecto del futuro auditorio, ni ha hecho oficial su ubicación definitiva. Así las cosas, todo hace indicar que, de iniciarse, las obras concluirían en 2019 (año electoral).

El auditorio municipal no es el único borrón en la gestión del área de Infraestructuras: a pesar de haber concluido las obras hace hace casi ocho meses, la piscina municipal cubierta continúa sin abrir sus puertas. Suspendido por dos veces el concurso público para su gestión por decisión judicial, desde el Ayuntamiento no se ha informado de su reactivación. La situación de parálisis, que podría prolongarse hasta finales de 2018, supone costes de mantenimiento y vigilancia al Ayuntamiento, cuya cuantía PP-PA se han negado a hacer pública pese a haber sido preguntados por ello en diversas ocasiones.