¿Cómo se gestó la expulsión en C’s? Antonio Pérez cuenta su versión

Arrinconados Expulsion en Ciudadanos

El pasado 25 de noviembre se hizo oficial la expulsión de Antonio Pérez de Ciudadanos (C’s), lo que le convertía inmediatamente en concejal independiente no adscrito. Si embargo, su salida de la formación naranja era un secreto a voces en los meses previos a aquel Pleno municipal. ¿Cómo se gestó realmente la expulsión de Pérez? Arrinconados expone su versión de los hechos.

¿Qué sucedió entre aquella noche del 24 al 25 de mayo, en la que se veía a los tres concejales electos de Ciudadanos tan unidos y el 13 de junio, cuando ya en el acto de investidura se visibilizó tensión entre ellos? Antonio Pérez lo tiene claro: con la pérdida de un concejal en el PP, el grupo municipal de C’s pasó de saberse llave de Gobierno, por lo que brindaban en la noche electoral, a quedar relegados a la oposición.

Entremedias, semanas de negociaciones de pactos en los que PSOE, Ahora Rincón, Izquierda Unida (IU) y Partido Andalucista (PA) se negaron a dar cabida a la formación naranja en las reuniones por rechazar el precontrato (el llamado ‘manifiesto por la regeneración democrática’) que imponían desde Barcelona. El concejal expulsado, relata, era el único dispuesto a seguir al pie de la letra la prohibición de mantener contactos informales o formales con ninguna agrupación si no estaba firmado de antemano ese documento.

Arrinconados Ciudadanos 24M

El equipo de Ciudadanos en la noche del 24 de mayo.

Sin embargo, sus compañeros Elena Aguilar y Óscar Campos no opinaban del mismo modo. Durante todo el proceso de expulsión, Pérez ha insistido en que sus compañeros mantuvieron reuniones secretas con el PA. Aparece en esta exposición el que fuera todavía entonces, según expone Pérez, secretario de la Agrupación, Jordi Pons que es a la sazón, marido de Aguilar. Mientras Campos y Aguilar habrían rechazado tales reuniones secretas, Pons sí habría admitido que, tal y como se refleja en uno de los recursos de Pérez, era «necesario hacerlo para conseguir que entremos en el equipo de Gobierno», al tiempo que puntualizaba que «de todo esto no se debe dar información al resto de afiliados/as de la Agrupación».

La distancia entre ambos bandos se hizo cada vez más grande, como así avanzó este medio el 6 de junio, pese a las negativas entonces de los concejales electos. Finalmente, llegaría el 13 de junio y el cuatripartito dejará a C’s en la cuneta de la oposición.

Tras el acto de investidura

Los días posteriores a la investidura todo se precipitó. Dos días antes (11 de junio), Ciudadanos reunió en Mijas a concejales de varias localidades para impartiles formación municipal.  Para entonces ya era conocida la consolidación del cuatripartito como equipo de Gobierno y ello derivó, según expone Pérez en sus recursos, en que durante la reunión Aguilar le culpara de forma «tosca, chabacana, impertinente, desconsiderada y descortés» que llevó, incluso, a que quién impartía la formación y otros compañeros le advirtieran de la falta de respeto en la que incurría.

'Elena se erigía directamente portavoz del grupo porque con Óscar, que la apoyaba, eran dos y yo era uno y me quedaba solo'

En aquella misma reunión, el escrito explica cómo «Elena se erigía directamente portavoz del grupo político municipal Ciudadanos Rincón porque con Óscar, que la apoyaba, eran dos y yo era uno y me quedaba solo». Tal y como indica el ya concejal no adscrito, «los asistentes le quitaron la razón pues yo había sido el cabeza de lista y a mi me correspondía ser portavoz».

Precisamente de aquella reunión, Pérez volvería a Rincón con tres modelos de impreso para presentar al Ayuntamiento: uno parqa designar al portavoz, otro como grupo municipal y otro para la apertura de cuenta bancaria del grupo. Si Arrinconados ya publicó que Pérez presentó a primera hora del día 15 de junio un escrito en el aparecía como portavoz y Campos como suplemente, dejando fuera a Elena, lo explica ahora porque «se trataba únicamente del modelo para determinar al portavoz, no para formar el grupo municipal».

De hecho, aclara, el impreso con el que finalmente Aguilar y Campos formarían el grupo municipal, presentado el 18 de junio,  sería uno muy distinto. En aquel documento y según mensajes de Whatsapp aportados en el recurso, sus dos compañeros le avisarían con menos de 24 horas de antelación que o acudía a firmar como tercer concejal del grupo o se quedaría fuera. Previamente, Pérez ya había intentado quedar con sus colegas precisamente para ello, aunque éstos prefirieron retrasarlo precisamente al 18, sin advertir que ya lo habían firmado ellos.

Pérez acusa a Aguilar y Campos de haber mantenido reuniones secretas con el PA durante el proceso de pactos del cuatripartito

De aquellos mismos mensajes se desprenden acusaciones de Pérez a Campos por supuestamente haber mantenido reuniones secretas con otros partidos con el único propósito de encontrar asiento en el Ayuntamiento, hecho que niega Campos, mientras éste asegura que no buscaba ningún puesto pues, de hecho y según afirma, ha renunciado a un puesto que Pérez le habría ofrecido a cambio de su apoyo en la Diputación Provincial. Pérez no sólo niega tal extremo, sino que asegura que «yo les animé a ellos a que se presentaran para diputados provinciales».

Por estos hechos y tras haber sido informado de ello la masa de afiliados en asamblea, Pérez asegura que éstos «indicaron la necesaria apertura de expediente disciplinario tanto a Óscar, Elena y Jordi, remitiéndose tal solicitud tanto al subdelegado territorial de Málaga como al delegado territorial de Andalucía y a la secretaría del Comité Ejecutivo». No se incoaría tal expediente, al contrario de lo que sucedió con el de Pérez.

Apertura del expediente

El expediente contra Antonio Pérez fue abierto oficialmente un mes después del acto de investidura. El 13 de julio recibió la comunicación del expediente disciplinario por el que se enfrentaba desde una suspensión de afiliación de hasta dos años a la expulsión.

A pesar de que en esta notificación fechada a 10 de julio se indica que «durante la tramitación del expediente tiene derecho a la presunción de inocencia» o que tiene un plazo de 10 días hábiles para poder formular alegaciones y proponer cuantas pruebas sean adecuadas para la determinación de los hechos, lo cierto es que el concejal no adscrito afirma que desde el mismo 13 de julio dejó de «recibir notificaciones o comunicaciones de la formación política, dejaron de estar operativas mis claves de afiliado de acceso a la plataforma del partido, también las de coordinador».

Ya con anterioridad a este primer expediente, Pérez jamás tuvo acceso al correo corporativo de la agrupación (rincondelavictoria@ciudadanos-cs.org), a pesar de haberlo solicitado en reiteradas ocasiones. «Por no tener», continúa, «no he tenido ni copia de la llave del despacho del Ayuntamiento, ni copia de las mociones ni nada».

'Por no tener, no he tenido ni copia de la llave del despacho del Ayuntamiento, ni copia de las mociones ni nada'

Pérez afirma que «desde el mismo momento de la constitución del grupo político municipal de C’s de Rincón de la Victoria en el Ayuntamiento, no he recibido ninguna comunicación de la portavoz municipal (Elena Aguilar), salvo integrarme en la comisión municipal de Economía y Hacienda y la pertenencia a un Organismo Autónomo Local, ni de los representantes del partido a nivel de la Diputación Provincial, con lo que no dispongo de información, referencia o comunicación jerárquica sobre la postura a defender en las diversas mociones o asuntos en el Pleno municipal».

Intervención de Pérez (Ciudadanos).

Ciudadanos durante el acto de investidura del 13 de junio.

Aunque el recurso de expulsión habla de faltas graves por falta de respeto a compañeros, Pérez relata en su recurso cómo a la salida de una asamblea mantenida en el hotel Rinconsol el 26 de junio, a la que no había asistido Campos, éste le amenazó «de forma directa y física», tanto a él como a otros compañeros. Según el escrito remitido a la Comisión de Garantías de Ciudadanos, Campos habría amenazado a Pérez con expresiones como «te voy a dar un bombazo que te voy a arrancar la cabeza y voy a jugar con ella por toda la Avenida […] te vas a tener que ir a vivir fuera de Rincón«. Hechos de los cuales se aporta un listado de testigos.

'Óscar me llegó a amenazar: 'te voy a dar un bombazo que te voy a arrancar la cabeza y voy a jugar con ella por toda la Avenida'

Desde su punto de vista, ha existido un «complot o conspiración contra mí, personal y políticamente» y acusando tanto a Aguilar como Campos de haber tenido como prioridad «pactar para coger un cargo en el Ayuntamiento» porque, según afirma, su compañera llegó a advertir que «cómo iba a estar cuatro años sin cobrar un duro».

Agosto de presiones

Durante el mes de agosto, Pérez asegura haber mantenido una reunión con el nuevo coordinador de la Gestora de Málaga, Rafael Dorado, al que contaría la situación por la que atravesaba. Sería Dorado, tal y como explica Pérez, quien le ordenaría votar lo mismo que Aguilar y Campos en los Plenos, sugiriéndole que llamara a la portavoz para saber exactamente cómo actuar. Recomendación que declinaría asegurando que «dado que ella es la que está en Junta de Portavoces, ella es la que tiene que llamar».

Ese mismo mes, en una reunión informal con Dorado en la que Pérez cuenta que «no quisieron levantar acta para que no se registrara nada de lo hablado, me presionaron para que devolviera mi acta de concejal, para que me fuera yo por mí mismo y que ellos no tuvieran que recurrir a la expulsión».

'Recibí presiones para que me fuera yo por mí mismo y que ellos no tuvieran que recurrir a la expulsión'

Para el mes de septiembre, continúa, y aún sin confimación oficial, sería Carlos Hernández White, subdelegado territorial de Málaga, quien le repitiera que al encontrarse en inferioridad, debía plegarse a los dictados de Aguilar y Campos. Sería entonces cuando Pérez expresaría su negativa a participar en la campaña de cara a las Elecciones Generales del 2o de diciembre.

La inesperada carta de expulsión

Aunque todos la esperaban, nadie la vio venir. La carta con la que se expulsó a Pérez ni siquiera pasó antes por las manos de Aguilar o Campos, sino que se remitió directamente al Ayuntamiento por parte de José Manuel Villegas Pérez, vicepresecretario general de Ciudadanos y jefe de gabinete de Albert Rivera.

Arrinconados Pleno

Pérez lee su comunicado durante el Pleno en el que se hizo efectiva su expulsión.

En ella se explica cómo fue el 13 de julio cuando se dictó resolución de incoación de expediente disciplinario, reflejando infracciones muy graves que llevaron al partido a privar definitivamente a Pérez de su condición de afiliado. Curiosamente, la carta está fechada y firmada por Villegas el 20 de julio, pero no fue hasta el 21 de noviembre cuando entró por Registro al Ayuntamiento, siendo oficial en el Pleno celebrado cuatro días después.

Ya efectiva su expulsión, Pérez se sorprendería de que siguiera recibiendo correos electrónicos a su dirección personal por parte de Ciudadanos, sobre todo aquellos animando a crear trending topics en Twitter o a impactar en los resultados de las encuestas de ganadores de los debates electorales. Algunos de estos mensajes, incluso, incorporaría tuits prefabricados como “@Albert_Rivera ha conseguido que creamos que imposible es sólo una opinión” o “#LaIlusiónesMásFuerte porque la nueva política es buena política: sin guerra sucia, sin mentiras, sin bandos” con los que acompañar el hashtag #LaIlusiónEsMásFuerte.

Vendetta de Cassá

Pérez atribuye la falta de apoyo en este asunto por parte del partido a su enfrentamiento con Juan Cassá, actual portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Málaga, y la denuncia que hizo de él «por la maquiavélica, sibilina y poco ética maniobra para conseguir su propósito de liderar la cabeza de lista del partido para las elecciones municipales de Málaga». Al parecer, las denuncias -a las que en ningún momento respondió el partido, contra el funcionamiento de la agrupación en Málaga-, se vienen realizando por parte de Pérez desde el pasado mes de enero.

'Cassá ha condicionado sumisión o lealtad a cambio de que las personas afiliadas integrantes pudieran presentar candidatura a las municipales'

Entre las acusaciones vertidas contra Cassá, Pérez destaca cómo a medida que éste acaparó poder (coordinador de la agrupación local de C’s Málaga, subdelegado territorial de la provincia), impidió o bloqueó la formación de más agrupaciones locales (con mayor independencia) dejando únicamente la opción de grupos locales,«órganos dependientes directamente de él, a los que ha condicionado sumisión o lealtad a cambio de que las personas afiliadas integrantes pudieran presentar candidatura a las elecciones municipales y para ello colocaba a alguien de su confianza en el seno del grupo local para controlar su avance».

Ese habría sido el mecanismo para conseguir hacerse con la candidatura a la alcadía de Málaga en lo que Pérez considera «un cuestionado proceso de primarias, donde obtuvo los avales y los votos de afiliados de zonas de la provincia que esperaban convertise en agrupación o bien pretendía presentar candidatura municipal».

Acusa a Cassá de mantener «reuniones sin conocimiento de los otros integrantes de la Junta Directiva, de las que no ha levantado acta ni ha trascendido su contenido». No sólo eso, el ya concejal no adscrito denuncia expulsiones o revocaciones de miembros del partido por el mero hecxho de haber expulsado disconformidad, así como conformación de equipos de trabajo en base a adhesiones personales y no a aptitudes.