Cuando ganando 1.000 euros al mes, no se puede vivir en Rincón de la Victoria

Arrinconados Alquiler

El número de apartamentos turísticos registrados en Rincón de la Victoria ha crecido en el último año un 500%. Si en 2017 el informe elaborado por la Fundación Ciedes para el Plan Estratégico del municipio determinaba que el número ascendía a 67, esta misma semana el alcalde, Francisco Salado (PP), elevaba la cifra hasta los 400.

Vivir en Rincón de la Victoria de alquiler se ha convertido en misión imposible. El propio regidor contaba esta semana en un foro organizado por la Cadena SER Málaga sobre el boom de apartamentos turísticos un caso reciente: “Una chica seleccionada en un proceso a través del SAE para axiliar de biblioteca, es de Almería, y va a tener que desestimar de esa plaza. La contratación es a media jornada y cobra unos 1.000-1.100 euros y el alquiler mínimo que está consiguiendo es de 700-800 euros en Rincón de la Victoria. Le hace inviable acceder a ese puesto de trabajo”.

La realidad, tal y como indica Salado, es que en nuestro municipio “viviendas que antes se alquilaban por 300 euros ahora lo hacen por entre 700 y 800 euros”. En su opinión, el crecimiento descontrolado de apartamentos turísticos ha desembocado en un “encarecimiento del alquiler; cada vez se están extinguiendo más alquileres que había de larga duración, ya no se renuevan o se les sube el precio de tal manera que la familia se tiene que ir a otro sitio”.

Lo que en un principio, según el propio Salado, “le ha sentado muy bien a Rincón porque nuestro número de plazas turísticas son muy pocas”, se ha vuelto en contra de la habitabilidad de la localidad y ahora, apunta, que “estamos comprobando cómo se están yendo a Chilches, a Almayate… a las zonas de Vélez-Málaga”. Mientras, las plazas turísticas han pasado de unas 1.300 (con los cuatro hoteles, pensión, etc.) a las actuales 2.200 plazas, según Salado.

En el horizonte normativo del alcalde para Rincón de la Victoria, destaca que únicamente puedan ser apartamentos turísticos las viviendas unifamiliares y, en los casos de “los bloques tendría que ser completo”. Desde su punto de vista, se trata más de “una apuesta por la calidad más que por la cantidad”.