El PP se arroga la reducción de la deuda en 4,5 millones en seis meses

Arrinconados Economia PP

“Otra vez, el Partido Popular (PP) tiene que venir a poner orden”. Con estas palabras, el alcalde popular, Francisco Salado, ha hecho públicos los datos económicos con los que, según ha indicado, el Consistorio disfruta ya de “unas cuentas saneadas”. Con un tono triunfalista y hablando de “un día de alegría”, el regidor del PP ha elogiado la gestión económica llevada a cabo, posicionando al PP como el salvador de las cuentas, al tiempo que agradecía “enormemente” el apoyo de sus socios de Gobierno, PA y Ciudadanos.

Según los datos facilitados, la deuda total del Ayuntamiento a 31 de diciembre se sitúa en 60 millones de euros, frente a los 64,5 millones a fecha de 30 de junio, cuando el bipartito PP-PA rozaba el mes en el Gobierno tras la moción de censura del pasado mes de junio. Desglosados los datos, si la deuda comercial en junio se cifraba en 15,3 millones, a final de año lo hacía en 13 millones; la financiera, por su parte, ha pasado de 49,2 millones a 47 millones.

En la comparativa interanual, la deuda total se ha reducido respecto a 2016 en unos 7,2 millones de euros; lejos del momento más crítico para las arcas municipales, cuando en la anterior legislatura, con mayoría absoluta del PP, la deuda superó los 81 millones de euros (2014).

Salado hace descansar todo el mérito de esta reducción en los seis meses de gestión llevada a cabo por el PP en 2017, acusando a PSOE y Ahora Rincón de “haber estado atrincherados en sus despachos buscando culpables de su incompetencia, sin escuchar a los técnicos y redactando querellas”. En esa misma línea, el líder de los populares ha eludido mencionar la adhesión a la ampliación de tres años del periodo de carencia y de amortización de los préstamos formalizados con el Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores y con el Fondo de Ordenación, iniciada por el anterior equipo de Gobierno en abril, que aportaba al Ayuntamiento un balón de oxígeno de 14 millones de euros hasta 2020.

Entre las medidas destacadas para el sanenamiento de las cuentas y la tesorería, el regidor ha mencionado cancelación del crédito con BBVA, que se traslada a Caixabank pasando de un tipo de interés del 6,5% a un 1,5%, lo que reportará un ahorro de unos 600.000 euros en toda la vida útil del crédito. Asimismo, Salado ha valorado positivamente el remanente de Tesorería positivo de 300.000 euros.

Rechazo de todas las alegaciones

Mañana, durante la celebración de un pleno extraordinario, se aprobarán definitivamente los presupuestos 2018, sin que el equipo de Gobierno haya aceptado ni una de las alegaciones presentadas por la oposición así como por colectivos del municipio. Entre las enmiendas rechazadas, se encuentra la presentada por la Plataforma Pro Presupuestos Participativos, apoyada por un millar de firmas de ciudadan@s empadronad@s, para recuperar el modelo de Presupuestos Participativos llevado a cabo en 2016 con un partida de 250.000 euros.

El informe del Inteventor, que se ha ausentado de la rueda de prensa sin explicación alguna, dejaba claro que el rechazo no se debe a motivos de índole económica, indicando que “desde el punto de vista técnico, no corresponde a la Intervención Municipal estimar o desestimar dicha alegación; pues son apreciaciones de tipo político que debe resolver el equipo de Gobierno”.

Salado ha acusado al modelo de Presupuestos Participativos reclamado por la ciudadanía de “dogmático”, a pesar de ser el mismo al que el Gobierno del PP en Fuengirola destina un millón de euros. El regidor, defensor de un modelo en el que la ciudadanía proponga y sean el equipo de Gobierno el que tenga la última palabra, ha vuelto a dejar claro que “este es nuestro modelo y es el que vamos a seguir”.

El concejal de Economía y Hacienda, Antonio Fernández, que ya en sesión plenaria advirtió que “entendemos otra forma de participación ciudadana y la haremos cumplir a nuestro aire”, ha querido transmitir la idea de que los presupuestos confeccionados por PP, PA y C’s son participativos por destinar cerca de un millón de euros a proyectos que propuso -pero no eligió- la ciudadanía en 2016.

En este sentido, el informe técnico del interventor municipal que analiza las enmiendas presentadas, se excede en sus competencias alineándose, prácticamente de forma literal, con el discurso político del PP, al indicar que existen “partidas presupuestarias, que se han dotado como consecuencia de la participación ciudadana a través de sus distintos colectivos”.

El edil de Economía ha aprovechado su intevención para dejar claro que “a los vecinos no se les va a preguntar año a año”, a pesar de convenir que la partida demandada de 250.000 euros (apenas el 0,5% del presupuesto total) es muy baja.