El Ayuntamiento arrebata el Desafío Granadillas a sus creadores

Arrinconados Desafio Granadillas

Hace seis años nacía el Desafío Granadillas como una carrera popular de bicicletas de montaña en su sentido más amplio: popular porque podía participar todo el mundo y popular porque eran los vecinos y vecinas del Arroyo Granadillas quienes, no sólo la habían creado, sino quienes la hacían posible. Este año, con la llegada del nuevo equipo de Gobierno formado por el bipartito PP-PA, apoyado por Ciudadanos, la salida y meta se va de Granadillas para subir a Benagalbón, núcleo natal del alcalde, Francisco Salado (PP).

Son muchos y muchas quienes todavía recuerdan cómo surgió la idea de organizar aquella carrera, cuya primera edición se celebró en el marco de la Verbena de Granadillas. La Asociación de Vecinos de Torreón de Albendas Granadillas estaba entonces dando sus primeros pasos y alumbró esta competición deportiva. Con más ilusión que medios, el evento deportivo fue un éxito.

L@s vecin@s aportaban lo que podían, desde fruta a agua o pequeñas aportaciones económicas… y mucho trabajo. Ya entonces el Ayuntamiento colaboró con el que para muchas personas debería ser considerado el quinto núcleo del municipio, que año a año se esfuerza por no caer en el olvido de las Administraciones Públicas. El Desafío Granadillas, que en 2016 batió todos los récords con la participación de más de 200 corredores y la victoria del popular triatleta Rubén Ruzafa, era uno de los atractivos del núcleo.

En su sexta edición, la presencia de Granadillas en la competición prácticamente ha quedado reducido a su nombre. Desde el bipartito se justifica la decisión de haber trasladado la salida y la meta a Benagalbón en que, “dado su enclave y entorno, permite a los espectadores seguir el paso de los ciclistas con facilidad a la par que disfrutar de su oferta cultural e instalaciones”. Así, la carrera de mountain-bike por excelencia del municipio, en lugar de salir del arroyo, saldrá y concluirá por el asfalto de un núcleo urbano.

Nadie quiere enturbiar el buen desarrollo del acontecimiento y son pocas las voces que se quieren manifestar, pero la decepción, el enfado y el malestar de l@s vecin@s de Granadillas es patente. Se sienten discriminad@s y, en cierto modo, estafad@s al ver cómo el Consistorio les ha arrebatado algo que pertenecía por derecho al conjunto de diseminados y que ahora se ha esfumado.