El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria incumple la Ley de Transparencia

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La falta de transparencia en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria es un mal endémico que todavía a día de hoy y a pesar de las mejoras introducidas, sigue padeciendo. El pasado mes de diciembre entró en vigor para las entidades locales la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno. En el penúltimo Pleno municipal del año, el portavoz popular Antonio Fernández, se encargó de recordárselo a la responsable del área, Sonia Jiménez (Ahora Rincón), a pesar de que desde que fuera aprobada la ley en 2013, no se produjeran grandes avances en materia de transparencia durante el mandato del PP.

A día de hoy, el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria incumple la Ley de Transparencia. Los plazos han vencido, tanto los legales -10 de diciembre de 2015- como los autoimpuestos por parte de la concejala de Transparencia y Buen Gobierno que, por ejemplo, se había marcado para finales de año el lanzamiento de la nueva web municipal que ella misma calificó de “tediosa”, poco dinámica y que aburría.

Tal y como indica la ley, como mínimo el ciudadano debería poder encontrar la información relativa a “todos los contratos, con indicación del objeto, duración, el importe de licitación y de adjudicación, el procedimiento utilizado para su celebración, los instrumentos a través de los que, en su caso, se ha publicitado, el número de licitadores participantes en el procedimiento y la identidad del adjudicatario, así como las modificaciones del contrato”. Aunque es cierto que en el caso de los contratos menores, la publicación puede realizarse de manera trimestral, la relativa a los contratos de mayor envergadura es incompleta en la web municipal.

Buena parte de los males de la actual falta de transparencia viene de la dualidad entre la web municipal y la sede electrónica

En realidad, buena parte de los males de la actual falta de transparencia viene del hecho de que el Consistorio vive una dualidad que realmente dificulta el acceso a la información por parte del ciudadano, pues al tiempo que mantiene la antigua web municipal, en la que por ejemplo cuelga los recientemente aprobados Presupuestos Municipales, en la sede electrónica la actividad no se desarrolla de manera paralela y allí es imposible encontrar estos Presupuestos.

Siguiendo con la línea de incumplimientos de la ley, ésta establece que “se publicarán datos estadísticos sobre el porcentaje en volumen presupuestario de contratos adjudicados a través de cada uno de los procedimientos previstos en la legislación de contratos del sector público”, algo inexistente en la actualidad. De hecho, si uno acude a la relación de contratos de servicios, la lista que aparece tiene fecha del pasado 22 de julio. Tampoco es posible encontrar información relativa a “las subvenciones y ayudas públicas concedidas con indicación de su importe, objetivo o finalidad y beneficiarios”.

El retraso que arrastraba el Ayuntamiento en materia de transparencia es evidente que ha influido en la adaptación a la ley, pero aún a día de hoy y aunque éste punto no se contempla en la norma, es imposible acceder a algo tan básico como las actas de los Plenos municipales.   

Preguntar es su derecho

Al margen de lo complicado o no que sea encontrar información que debiera estar subida a la web municipal, la ley es muy clara al determinar que cualquier persona física y jurídica también podrá dirigir una solicitud de información para que les faciliten información pública, sin que tengan la condición de interesado y, además, sin que tengan que acreditar ningún tipo de interés en relación con la información de que se trate.

En este sentido y desde el 10 de diciembre, el Consistorio rinconero tiene la obligación de responder a estas solicitudes en el plazo de un mes, entregando la información solicitada, salvo que ésta choque con la protección de los datos de carácter personal y de los secretos o datos empresariales. En todo caso, cualquier negativa de información habrá de estar tasada y justificada.