El Ayuntamiento guarda silencio ante el vencimiento del contrato del Zoosanitario sin tiempo para una nueva licitación

El tiempo juega en contra del Ayuntamiento que todavía no ha licitado los servicios complementarios del Parque Zoosanitario pese a que el presente contrato expira el próximo 27 de agosto. Dicho contrato (cerca de 145.000 euros por 24 meses) contemplaba dos años de contrato con posibilidad de una única prórroga adicional de un año que, precisamente, vence este año. A pesar de la imposibilidad de prorrogar por más tiempo el servicio, no hay noticias de un nuevo concurso público.

En 2018, la licitación se publicó el 13 de junio y, a pesar de que únicamente se presentó la empresa adjudicataria, el Ayuntamiento no resolvió hasta el 22 de agosto en favor de José Antonio Villodres, dueño de Don Animal y gerente del Parque Zoosanitario que presta servicios tanto a la Diputación de Málaga como a la Mancomunidad de Municipios de la Axarquía, bajo cuyo paraguas se encuentra Rincón de la Victoria.

El silencio en el tripartito PP-Cs-PMP sobre este asunto es absoluto, sin que se conozca si el municipio seguirá pagando por unos servicios complementarios que, según justifica el equipo de gobierno, no se incluyen en el contrato de Mancomunidad que también absorbe dinero municipal hacia la misma empresa.

Esta opacidad se ha mantenido durante los tres años de copago zoosanitario, regido por un contrato en el que, incluso, se prohibe expresamente a Villodres a realizar declaraciones en los medios de comunicación sin previa autorización del Consistorio.

A pesar de que Alcaldía negó a este medio el acceso a los informes públicos de gestión del Parque Zoosanitario, los últimos a los que tuvo acceso Arrinconados no sólo probaban la elevada tasa de mortalidad de los animales que recepciona (de los 417 animales recepcionados de enero a julio de 2019, 212 nunca salieron con vida), sino además que se estaban inclumpliendo los términos del contrato precisamente, en lo que a servicios complementarios se refiere. Así, el número de esterilizaciones de gatos que se llevó a cabo durante el primer año de servicio no cumplió con el mínimo exigido por contrato, sin que el Consistorio hiciera público ningún tipo de penalización por ello.