El gran proyecto de Innovación Social y Cultural de Salado, abandonado desde 2017

Corría el año 2017 cuando el equipo liderado por Francisco Salado (PP), entonces con José Mª Gómez Munoz (PA, ahora PMP) como socio de gobierno con el apoyo de Cs, adquirió el Cortijo Diego Linares, situado en Lo Cea (Torre de Benagalbón). Entonces, el regidor popular justificó la adquisición para «desarrollar un importante proyecto de Innovación Social y Cultural». Casi cuatro años después, el proyecto está abandonado.

Desde que Salado posara sonriente en la entrega de llaves, junto al arquitecto municipal, Miguel Ángel Plaza, lo único que ha avanzado en el proyecto son las malas hierbas, pese a mociones presentadas por partidos políticos como el PSOE que, dando eco a preocupaciones vecinales por temas de salubridad, solicitaron en vano su limpieza.

La vegetación y suciedad que se acumula la finca hace temer a la vecindad la propagación de plagas.

El concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Jiménez (PP), indicó a este medio que la iniciativa echaría a andar en 2020, pero ni siquiera se ha hecho público el proyecto. Del millón de euros destinado en 2020 a obras de infraestructuras, dentro del Plan Rincón Reactiva para generar empleo, cerca de 500.000 euros se quedaron incomprensiblemente guardados en un cajón.

La situación de abandono de la propiedad municipal está provocando cada más daños.

Las obras de rehabilitación de este cortijo de finales del siglo XIX, que ocupa una superficie de 358,44 m² con dos dos plantas, y una parcela de 767,56 m², no sólo habría generado decenas de puestos de trabajo -el municipio va camino de las 5.000 personas desempleadas-, sino que habría creado el espacio prometido por el regidor, que en 2017 anunció que potenciaría «la actitud innovadora con una programación de actividades y talleres«, de modo que las instalaciones se convirtieran «en un punto de encuentro social y cultural».

Cuanto más tiempo transcurre, mayor es el deterioro y la inversión que será necesario realizar para su rehabilitación.

Al parón de este proyecto se suma, además, el recorte de más de un 9% en el presupuesto de Cultura para este año, en manos de Cs, con cerca de 225.000 euros menos.