El nuevo retraso en la Casa de Juventud culmina un año sin políticas para jóvenes

Arrinconados Antonio José Martín Mantilla

La Casa de la Juventud, situada en los bajos del pabellón cubierto Rubén Ruzafa tampoco abrirán sus puertas este mes de noviembre. Así lo ha confirmado el concejal popular de Juventud, Antonio José Martín (arriba durante un desfile de mantillas organizado por su área), que ve cómo su proyecto estrella junto al del nuevo skate-park no terminan de arrancar.

La Casa de la Juventud debería haber entrado en funcionamiento antes del verano, dado que las obras se adjudicaron a dedo a Copesol en enero por casi 190.000 euros y el plazo de ejecución era de cuatro meses. Sin embargo, el bipartito PP-PA ni siquiera podrá cumplir con el posterior compromiso del alcalde, Francisco Salado (PP), de abrir este nuevo espacio durante el mes de noviembre. A pesar del notable retraso de Copesol en las obras, el edil de Cultura admite errores en su ejecución detectados por los técnicos que han de se subsanados.

En cuanto a la futura gestión de la Casa de Juventud, que según los pliegos debería arrancar ya dotada con al menos 4 sets de batería (uno de ellos electrónica), 1 piano de mesa y otro de pared, así como dos mesas de billar, un futbolín una mesa de ping-pong y 15 juegos de mesa, el área de Cultura todavía no lo ha definido. Preguntado por ello en el último Pleno Ordinario por Carlos Antón Tejón (IU), Martín fue incapaz de explicar cómo se gestionará (horarios, sistemas de reserva de locales de ensayo, precios, actividades, etc…).

El retraso en la puesta en marcha de estas instalaciones tan demandadas por los jóvenes se suma a la deficiente gestión e incumplimiento del compromiso del bipartito PP-PA con el nuevo skate-park, cuyas obras ni siquiera han sido adjudicadas, aunque los planes pasaban porque estuviera acabado este mismo año. Del mismo modo, el futuro auditorio de Huerta Julián -del que tanto podrían beneficiarse las bandas y grupos teatrales de jóvenes del municipio- tampoco ha sido licitado, pasado un año de la confección de los presupuestos que lo contemplaban.

Estos continuos retrasos y paralización de proyectos -a mes y medio de finalizar el año, tampoco se han convocado las subvenciones a proyectos culturales– encabezan una gestión de Martín al frente de Juventud duramente criticada por la oposición a lo largo de todo su mandato. El concejal del PP, por su parte, trató de poner en valor su gestión aferrándose “al árbol de los deseos” que se plantó las pasadas Navidades, en el que l@s jóvenes colgaban sus deseos que, según Martín, “demostró que lo que más pide la juventud es formación”.