Gómez Muñoz condenado por un delito de malos tratos a una vecina rinconera

Arrinconados Pepin

El concejal de Servicios Operativos y EMVIRIA, José Mª Gómez Muñoz (PMP), ha sido condenado por un delito leve de malos tratos tras la denuncia interpuesta por una vecina de Rincón de la Victoria. La sentencia da como hechos probados cómo durante el transcurso de las protestas contra el arboricidio cometido en La Cala del Moral el pasado mes de septiembre, Gómez Muñoz empujó a la vecina, miembro de la Asociación Moral y Acción Verde, tras ponerle la mano a la altura del cuello, sin que se produjeran lesiones.

El pasado 19 de mayo tenía lugar el juicio en el Juzgado de Instrucción número 13 de Málaga, que finalmente ha condenado a Gómez Muñoz a la pena de un mes de multa con una cuota diaria de seis euros, lo que hace un total de 180 euros. En caso de impago de la misma, una vez agotada la vía de apremio, podría suponer un día de privación de libertad del edil por cada dos cuotas diarias no satisfechas. Asimismo, la magistrada también ha impuesto al condenado las costas procesales causadas.

El delito cometido por el concejal, socio de gobierno de Francisco Salado (PP), tuvo lugar cuando un nutrido grupo de vecinas y vecinos de La Cala del Moral protestaban contra la tala indiscriminada de cerca de un centenar de árboles en La Cala del Moral.

Tal y como informó Arrinconados, Gómez Muñoz amenazó al editor de este medio, David Bollero, que se encontraba en el ejercicio de su profesión. Al ver cómo el edil situaba su puño a escasos centímetros del rostro del periodista, la víctima de la agresión se aproximó. Fue entonces cuando Gómez Muñoz, cogiendo por el cuello a la mujer, la empujó hacia atrás.

Aunque faltar a la verdad en su declaración podría incurrir en un nuevo delito, el edil del PMP negó los hechos que, finalmente, la magistrada ha dado como probados. Tal y como detalla la sentencia, «el denunciado negó haber tenido contacto físico» con la víctima, «pero su versión no resulta creíble».  Esta versión chocó frontalmente con la de la víctima, cuyo testimonio se mantuvo fiel y sin fisuras a lo expuesto en la denuncia, así como la del propio editor de Arrinconados que se personó como testigo.