Salado lleva más de un año incumpliendo su propio compromiso con la Memoria Histórica

Arrinconados Peman

En plena recta final para la exhumación del dictador Franco del Valle de los Caídos, el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria continúa incumpliendo la Ley de Memoria Histórica. Esta circunstancia se da con el agravante de que desde hace más de un año el alcalde Francisco Salado (PP) incumple también su propio compromiso adquirido el día que nombró Hijo Predilecto del municipio, a título póstumo, a José Marfil Peralta como  superviviente del campo de concentración de Mauthausen. Entonces, aseguró que recuperaría la Mesa de Memoria Histórica, que su gobierno junto a José Mª Gómez Muñoz (PA entonces y ahora PMP) dejaron caer en el olvido.

El artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica es clara al indicar que «las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas».

El Ayuntamiento rinconero incumple dicha ley, manteniendo entre otros una calle dedicada a José Mª Pemán, situada en Serramar (La Cala del Moral). Pemán, ideólogo fascista, fue uno de los responsables de la depuración de maestros, de aquella suerte de Inquisición contra la Institución Libre de Enseñanza que cargó contra 60.000 profesor@s, ejecutando a buena parte de ell@s. Rincón de la Victoria continúa a día de hoy rindiendo homenaje a quien abogó por el «exterminio» de quienes no pensaban como él.

Tras las últimas elecciones, la convocatoria de la Mesa de Memoria Histórica descansa en el tejado de Ciudadanos y, más concretamente, de la concejala de Cultura Clara Perles. Ciudadanos, que desde que entró en el Consistorio ha adoptado siempre una postura equidistante en lo que a condenar el franquismo se refiere. Ello, unido a que el partido de extremaderecha Vox ya se ha convertido en indispensable para Salado y Gómez Muñoz a la hora de parar alguna iniciativa en el Pleno, podría suponer una prolongación más del incumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.