La amenaza de un nuevo palmeral se cierne sobre la Avenida de la Candelaria

El Ayuntamiento ha hecho pública hoy la adjudicación a dedo, sin publicidad, y sin que exista constancia de otras ofertas solicitadas, de la redacción del proyecto de reforma de la Avenida de la Candelaria. Mediante estas obras en pavimento y acerado, el alcalde Francisco Salado (PP), ha indicado que pretende «homogeneizar este enclave próximo al litoral», lo que lleva a sus últimas actuaciones en las que ha impuesto, pese al malestar ciudadano, la sustitución de arboleda auctóctona por palmeras originarias de sudamérica.

La redacción del proyecto ha sido adjudicada al estudio de arquitectura Lucía Gómez Bermúdez, por un importe de más de 14.600 euros y un plazo para realizarlo de tres meses. Las obras incluyen la renovación integral de calzada y acerado, sin que se haya precisado si, en caso de que existan tuberías de agua de fibrocemento, éstas serán sustituidas.

No fue el caso, por ejemplo, del cambio de acerado de La Cala del Moral, la última gran actuación cuyo proceder ha encendido las alarmas de la vecindad. En el caso caleño, no sólo no se sustituyeron estas tuberías de material cancerígeno, sino que se acabó con todos los árboles existentes.

La Avenida de la Candelaria apenas cuenta en la actualidad con árboles, pero en su afán homogeneizador, los temores apuntan a que Salado convierta este enclave en un nuevo palmeral que, como en el resto de puntos del municipio, atraiga a más cotorras argentinas (especie invasora).

Los palmerales de Salado ya han convertido espacios como la Carretera Benagalbón en largos recorridos sin sombra que padece la ciudadanía en los meses de más calor.

Colectivos vecinales como la Asociación Moral y Acción Verde, que mantiene procesos abiertos contra el Ayuntamiento por sus actuaciones en La Cala tanto en la Ciudad de la Justicia como ante el Defensor del Pueblo Andaluz, ya han visibilizado su inquietud. Entre las alegaciones presentadas ante el Defensor del Pueblo en el procedimiento incoado por el arboricidio caleño figuran que «no hay o no se conoce la existencia de un informe técnico medioambiental previo a la obra ejecutada», así como tampoco «el presupuesto para la obra del proyecto inicial, ni el exceso tras la modificación de la obra».

En su escrito, el colectivo denuncia la arbitrariedad del proyecto ejecutado en la Avenidad de Málaga de La Cala, así como las deficientes actuaciones realizadas con los árboles arrancados, cuyos cuidados posteriores (abono, sellador, cicatrizante y mantenimiento) han corrido a cargo de miembros de esta asociación y no del Ayuntamiento.