La convocatoria tardía del concurso de socorrismo obliga al Ayuntamiento a retrasar 15 días el inicio de la temporada de baño

La gestión del tripartito PP-Cs-PMP ha vuelto a dar al traste con un acuerdo plenario que beneficiaba al municipio. En el Pleno ordinario de junio de 2021, el Ayuntamiento aprobaba ampliar la temporada de baño en 15 días, de manera que en lugar de comenzar del 15 de junio al 15 de septiembre, lo haría desde el 1 de junio. Ahora, en contra de lo aprobado en Pleno y contradiciendo lo defendido hace un año por el propio alcalde, Francisco Salado (PP), el inicio de temporada se mantendrá como años atrás.

Todos los grupos municipales valoraron positivamente la posibilidad que inicialmente se puso encima de la mesa: que la temporada de baño fuera del 1 de junio al 30 de septiembre. De esta manera, todos los servicios que implica, desde el socorrismo, a los baños públicos o el balizamiento en el agua, entre otros, estarían disponibles tanto para los rinconeros y rinconeras, como para los visitantes.

Convertirse en el único municipio de la Costa del Sol con tres meses de temporada de baño podría suponer un atractivo para el turismo con la consiguiente inyección económica para la hostelería. Sin embargo, la posibilidad de ampliar estos 30 días se esfumó dada la precaria situación económica de las arcas municipales, incapaz de hacer frente a los gastos que ello supondría, tal y como indicó Salado. Las expropiaciones y el sobrecoste de casi 6 millones de euros al año que ha supuesto la privatización de EMMSA se han sumado, además, a la inflación y la escalada del precio de la energía y los combustibles, lo que está pasando una gravosa factura al Consistorio.

Así pues, desde el equipo de Gobierno optaron por ampliar únicamente 15 días la temporada de baño y, a la hora de elegir entre junio o septiembre, Salado hizo una defensa del primer período, llegando a asegurar que incluso durante el mes de mayo las playas contaban con más público que durante la última quincena de septiembre (escuchar audio superior).

«Consideramos que los quince días últimos de septiembre, que también sería idóneo, hay menos flujo de gente en las playas. Las playas se pueden seguir utilizando, pero va a sobreponer un esfuerzo de 150.000 euros aproximadamente», afirmó el alcalde.

A pesar de lo expuesto, el tiempo se le ha echado encima al equipo de Gobierno y materialmente le resultaba imposible cumplir con la moción aprobada en el Pleno hace un año: La convocatoria de los servicios de socorrismo se ha realizado este año casi un mes más tarde de lo habitual, prácticamente a principios del mes de mayo. De hecho, el plazo para la presentación de ofertas finaliza el próximo 30 de mayo, es decir, dos días antes de cuando en realidad tendría que haber comenzado la temporada de baño según lo acordado en Pleno.

Así las cosas y en contra del mandato del Pleno, el equipo que lidera Salado ha optado por ampliar la temporada de baño en septiembre, a pesar de que como sostuvo el propio Salado era la peor de las opciones. No es la primera vez que Salado ignora lo aprobado en el Pleno; ya sucedió en el pasado con la comisión de investigación para arrojar luz sobre el polémico proceso de selección de la Policía Local.

En esta misma línea, el ritmo de gestión que lleva el equipo de Gobierno ya ha penalizado en varias ocasiones en normal funcionamiento del Ayuntamiento e, incluso, ha arrojado prácticas ilegales según reveló recientemente la Cámara de Cuentas de Andalucía. Sucedió en el pasado, cuando dejó caducar expedientes por los cuales el Consistorio tendría que haber recibido miles de euros de indemnización por incumplimientos en el contrato de alumbrado público o, más recientemente, con Radio Victoria privatizada con un año con el contrato extinguido y sin visos de licitación de un nuevo concurso.