La empresa encargada de los cementerios denuncia que los impagos y una quita de 1.500€/mes datan de la anterior legislatura

Arrinconados Cementerio

“Lo único que he dejado de hacer es barrer”. Esto es todo lo que se ha visto afectado el servicio en los cementerios debido a los impagos por parte del Ayuntamiento a la empresa encargada del mantenimiento de los camposantos. Así lo ha relatado a Arrinconados Matías Villalba, el propio dueño de la empresa, MS Rincón 2003 S.L., que como ya avanzara a este medio, viene arrastrando dichos impagos de entre siete y ocho meses desde la legislatura 2011-2015, cuando el Partido Popular (PP) gobernaba con mayoría absoluta.

¿Qué ha sucedido para que de la noche a la mañana y habiendo estado durante tantos años arrastrando esos meses de impago la situación se vuelva insostenible? “La imposibilidad de pagar los préstamos que debo al banco”, explica Villalba, “y con ello, de poder seguir pagando las nóminas” a los tres trabajadores que componen la empresa. En realidad, según explica, se ha tratado de un desgaste durante años encuadrado en una inseguridad jurídica que ha llegado a poner en manos de los abogados.

El contrato de mantenimiento de los cementerios expiró en 2010. Durante toda la anterior legislatura del Partido Popular (2011-2015) y durante la presente con PSOE, Ahora Rincón, IU y PA en el Gobierno, es decir, durante más de siete años, Villalba ha estado desarrollando su actividad sin un nuevo contrato. Con el fin de acabar con esa inseguridad jurídica, el anterior equipo de Gobierno llegó a licitar hasta por dos veces el servicio, pero con unas cantidades de dinero que el mercado consideró que eran demasiado bajas, pues en ambos casos quedaron desiertos.

Esta inseguridad jurídica es la que propició que pasara de recibir los 10.000 euros al mes (IVA incluido) que estipulaba el contrato que finalizó en 2010 a 8.500 euros. “La técnico municipal me aplicó una quita por considerar que era lo que valía el servicio”, indica; dicha quita, según explica el empresario local, se produjo en marzo de 2015, unos dos meses antes de las elecciones municipales que terminarían por desalojar al PP de la alcaldía. Una reducción del pago con el que Villalba no está de acuerdo, señalando que “el tiempo me ha dado la razón porque los dos concursos públicos han quedado desiertos por el poco dinero que se ofertó”.

Los impagos arrastrados desde entonces y, además, el recorte mensual de 1.500 euros por el servicio, han ido desgastando su economía hasta el punto de que, tras pegar el cartel de ‘servicios mínimos’, dio vacaciones la personal “porque me dan una puñalada cuando no puedo pagar las nóminas”. El último cobro recibido del Ayuntamiento data del pasado mes de marzo, explica.

Hoy mismo el nuevo equipo de Gobierno ha anunciado que se han tramitado dos órdenes de pago por valor de cerca de 25.000 euros, o que cubriría tres de las ocho mensualidades adeudadas. Una medida que tan sólo representa un parche para el empresario local, que advierte que en lo que se refiere la inseguridad jurídica que arrastra desde 2010, “o nos ponemos de acuerdo o lo harán los abogados”.