La precariedad laboral campa a sus anchas

Arrinconados Precariedad

El paro en Rincón de la Victoria continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes. El pasado mes de agosto, el desempleo repuntó hasta situarse en 3.629 personas, de las que casi el 60% son mujeres. Estos niveles de paro vienen acompañados por una precarización de la calidad de los contratos. La tónica general en el municipio es que más del 90% de las nuevas contrataciones sean temporales; en agosto, rozaron el 95%.

Por si esta temporalidad no fuera suficientemente preocupante, saltan más luces de alarma, como es el caso de la denuncia por parte del sindicato de CCOO contra un hotel de Rincón ante la Inspección de Trabajo. Según informan desde este sindicato, el hotel estaría subcontratando el servicio de camareras de piso, las popularmente conocidas como kellys, con una empresa multiservicios que, a su vez, estaría pagando a sus trabajadoras muy por debajo de lo establecido en el convenio colectivo de hostelería.

A pesar de haber sido publicada la noticia en diversos periódicos provinciales, tanto el concejal de Comercio como el presidente de la Asociación de Comerciantes y Empresarios (ACERV), a la que están asociados estos hoteles, dijeron desconocer esta noticia hasta que ASÍ ES les informó.

Hace apenas unos meses, en pleno acto de celebración del 25 aniversario de ACERV, al ser preguntado su presidente por este medio en referencia a qué medidas adopta la asociación para que sus miembros no caigan en prácticas irregulares (pagos en dinero negro, abusos laborales…), éste respondió que la mejor medida era el ejemplo que daban éstos. Pues, de confirmar Inspección de Trabajo la denuncia de CCOO, asistiríamos al primer borrón probado entre uno de los socios.

Al mismo tiempo y a siete meses de la conclusión de las obras de la futura piscina cubierta, asistimos a cómo el bipartito PP-PA apuesta por la privatización de su gestión para, de ese modo, abaratar costes al Consistorio. El problema radica en que las 25 personas que el estudio de viabilidad prevé que son necesarias para la prestación del servicio verán precarizado su coste salarial en más de un 56%.

La diferencia de este coste por persona al año pasa de unos 38.200 euros con la gestión pública a 16.600 euros con la gestión privada. Y es que, tal y como tienden a demostrar las privatizaciones de servicios públicos, la baza con la que las empresas obtienen un mayor margen de beneficio no es la mejor gestión, sino las peores condiciones laborales de sus trabajadores y sus trabajadoras.

En este contexto, quizás, el Ayuntamiento debiera plantearse si una piscina municipal ha de ser autofinanciable o, por el contrario, puede beber de ingresos que hoy se esfuman, como los millones que nunca se recaudan del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).