Lo aprobado en presupuestos participativos se impondrá al cuatripartito

Arrinconados Presupuestos Participativos

Después de la escasa asistencia a la primera de las reuniones abiertas sobre Presupuestos Participativos, el viernes pasado tuvo lugar la jornada de expertos en el salón de Plenos del Ayuntamiento con unos tres cuartos del aforo y, además, especialmente interactivo. Ernesto Ganuza, científico títular de Estudios Sociales Avanzados del CSIC, y Toni Morillas, especialista en Planificación de Procesos Participativos (Univ. Complutense de Madrid) y en Metodologías Participativas, fueron los encargados de exponer los entresijos de este nuevo modelo de relación de la ciudadanía con la Administración.

Asimismo, se anunció cambio de fechas para las dos sesiones del Grupo Motor por coincidir las dos fechas inicialmente previstas (25 de mayo y 1 de junio) con dos Plenos municipales. De esta manera, la primera de las reuniones tendrá lugar el jueves 26 a las 17:00 de la tarde en la Biblioteca Municipal Antonio de Hilaria y la segunda se traslada al 2 de junio (día de la inauguración de la Feria de la Tapa) a la misma hora y en el mismo lugar.

Desde que arrancaran los Presupuestos Participativos en 1989 en la ciudad de Porto Alegre (Brasil), ya se han producido más de 5.000 experiencias en todo el mundo. España, de hecho, comenzó su andadura en el año 2000 y hasta 2011 se convirtió en uno de los países europeos con más experiencias de participación directa de la ciudadanía en una parte del Presupuesto. Sin embargo, según apuntó Ganuza, “el vuelco electoral que se produjo en las elecciones municipales de 2011, con el dominio del PP, tiró para atrás los presupuestos participativos”.

Arrinconados Ernesto Ganuza

Ernesto Ganuza durante su intervención.

El científico del CSIC destacó la complejidad de este proceso participativo, en el que “se plantean muchas exigencias que se traducen en desafíos para ambas partes, tanto para la Administración como para la sociedad civil”. Desde su punto de vista, la transparencia es el mejor remedio para combatir la posible desconfianza por parte de la ciudadanía, para eliminar cualquier tipo de suspicacia.

Ganuza considera que es imprescindible que “la sociedad crea que el nuevo espacio no es de nadie, que es de todos, y para el que no existe ningún tipo de obstáculo ni discriminación”. Ello implica un reto: “hay que aceptar que mi vecino puede hablar y, además, que puede ganar”. Hacía referencia así el científico a que durante el proceso “habrá quien piense que no todo el mundo está igual de preparado para opinar y proponer en qué gastar el dinero”; sin embargo, el experto asegura que “cuanto más abierto y menos restrictivo sea el proceso, más posibilidades de éxito tendrá”.

Decisiones vinculantes

Tras exponer Ganuza el reto a superar la resistencia al cambio, tanto en Administración como en sociedad civil, Morillas profundizó en cómo los presupuestos participativos son, en realidad, una manera de “abordar otro modelo de organización social”. En su opinión, “ha de ser una excusa para la recuperación del espacio público por parte de la ciudadanía”.

La experta hizo especial énfasis en la necesidad de la universalidad del proceso, es decir, en el respeto a la máxima de “una persona, un voto”, facilitando la inclusión de los sectores más desfavorecidos. En esa línea, “las herramientas digitales han de ser planteadas como algo complementario a las actividades presenciales, han de ser inclusivas y no ahondar más en la brecha digital”.

Morillas subrayó también el imperativo de que el proceso sea vinculante, esto es, que incluso si lo decidido por la ciudadanía fuera radicalmente opuesto al programa del cuatripartito, éste habrá de aprobarlo en el Pleno y sacarlo adelante. Algo con lo que la responsable de Participación Ciudadana, Sonia Jiménez (Ahora Rincón), está comprometida.

Arrinconados Toni Morillas

Toni Morillas defendiendo el empoderamiento de la ciudadanía.

En esta misma línea, Morillas recalcó que durante lo que ella considera “la fase maldita”, o sea, aquella en la que son los técnicos los que evalúan la viabilidad de los proyectos propuestos, “es imprescindible que se expliquen bien los motivos para rechazar un proyecto, porque si no los mosqueos son soberanos”. La especialista en procesos de participación señaló que “hay criterios de viabilidad técnica que son discutibles”, al tiempo que indicó que “los técnicos tienen que implicarse y dar la cara ante la ciudadanía exponiendo sus argumentaciones, dialogando y planteando posibles nuevas redacciones de los proyectos para hacerlos viables”.

Cerrando el acto, el cargo de confianza propuesto por Ahora Rincón, Nacho Muñoz, continuó con esta línea argumental, afirmando que “los presupuestos participativos son una excusa para tomar decisiones vinculantes y colectivas sobre la pela, que duele”. Muñoz, que sostuvo que “se trata de repensar el modelo de ciudad fuera de los despachos”, replanteó las fechas iniciales del proceso, posponiendo la decisión colectiva (exposición de los proyectos viables y votación) para los meses de septiembre-octubre, por lo que el inicio de las inversiones será con toda seguridad para el último trimestre del año.