Lo que el Ayuntamiento no cuenta de las ayudas a pymes y autónomos

La buena noticia que supone el pago de las ayudas a micropymes y autónomos por parte del Ayuntamiento para paliar los efectos del COVID-19 se ha visto empañada por la gestión del tripartito PP-Cs-PMP: al tinte propagandista recurriendo a titulares falsos se suma la arbitrariedad para negar ayudas a autónomos.

El Ayuntamiento lanza ayer una nota de empresa en la que aseguraba haber abonado «la totalidad de las ayudas a pymes y autónomos»; sin embargo, bastaba descender en el documento para comprobar que «de un total de 253 solicitudes presentadas, 220 ya han sido abonadas, […] el resto están en fase de alegación por requerimiento de documentación».  Dicho de otro modo, no todas han sido abonadas, pues un 13% de ellas, según el propio Consistorio está pendiente.

En cuanto al tipo de ayudas solicitadas, el propio Ayuntamiento genera confusión aportando distintas informaciones: si en octubre indicaba que de esas 253 solicitudes presentadas, «el 83% corresponden a autónomos», ayer informaba que este colectivo ha supuesto «más del 90%». La negativa por parte del concejal de Economía, Antonio Fernández (PP), a atender a los medios de comunicación no ayuda a arrojar luz sobre estas cuestiones.

Lo mismo sucede con las solicitudes denegadas de las que no habla la nota de prensa. Arrinconados tiene constancia de casos de autónomos rechazados por no disponer de centro de trabajo en el municipio, aunque su actividad y domicilio fiscal se desarrolle en Rincón de la Victoria.

Consultadas las bases de la convocatoria de ayudas, éstas fueron lo suficientemente ambiguas para que su concesión se preste al arbitrio del equipo de Gobierno, sin detallar todos los criterios para ello: «Se establece como obligaciones,  entre otras : mantener la actividad empresarial durante 6 meses, como mínimo a partir de la publicación de la resolución de la concesión de las ayudas; mantener la plantilla media de trabajadores a fecha de entrada vigor RD 462/32020 a 14 de marzo, durante al menos seis meses siguientes a la finalización periodo de cierre obligatorio y/o disminución de la actividad; someterse a comprobación y control financiero según la normativa de subvenciones…». No se detallaba, pues, el requisito de contar con un establecimiento comercial para acceder a la ayuda; ni siquiera que el cierre temporal hubiera motivado la solicitud de ayuda, bastaba un descenso del 75% de la facturación.

El Consistorio ha tardado casi tres meses y medio en resolver las 253 solicitudes de ayudas a micropymes y autónomos y autónomas del municipio, sin que el proceso haya gozado de la transparencia deseable, según lamentan algunas de las personas afectadas.