Los incumplimientos de la concejala de Transparencia y Participación enturbian los presupuestos participativos

Faltan dos semanas para que finalice la fase de análisis por parte de los técnicos municipales de las propuestas de las vecinas y vecinos del pueblo y la nueva edición de presupuestos participativos ya ha quedado enturbiada, recordando el proceso dirigido de 2019. El incumplimiento del compromiso de la concejala de Transparencia y Participación, Josefa Carnero (PP), de hacer públicas todas las propuestas ciudadanas antes del cribado municipal vuelven a generar malestar, despertando las sospechas de un nuevo pucherazo.

La presente edición de presupuestos participativos fue presentada el pasado mes de junio. Entonces y pese a las reticencias del alcalde, Francisco Salado, Carnero se comprometió a publicar todas las propuestas que hubiera remitido la ciudadanía al Ayuntamiento. Finalmente no ha sido así, imponiéndose el criterio de Salado, que desde el inicio se opuso a un proceso transparente.

Preguntada la concejala al respecto, ésta se ha negado a contestar a este medio, sin arrojar luz sobre por qué ha faltado a su palabra. Del mismo modo, durante la fase de recepción de propuestas, el hecho que de únicamente se aceptara una idea por persona, sin que se hubiera advertido de ello previamente, ha ensombrecido un proceso que ya contaba con un desafortunado precedente, cuando la falta de transparencia municipal derivó en que apenas 500 personas votaran en la edición de 2019.

Como ya sucediera en aquella ocasión, Arrinconados ha propuesto este año la realización de una auditoría municipal para averiguar cómo se generó la deuda millonaria que arrastra el Consistorio y que imposibilita la normal prestación de sus servicios, estando al borde de «la catarsis presupuestaria», en palabras del concejal de Economía, Antonio Fernández (PP). En 2019, el equipo de gobierno liderado por Salado excluyó esta propuesta del proceso de votación atendiendo a criterios estrictamente políticos, impidiendo de este modo averiguar cómo se generó una deuda de más de 80 millones de euros, que vio la luz durante su última mayoría absoluta.

De cumplirse con los plazos previstos, las votaciones de esta nueva edición de presupuestos participativos, con las propuestas que el tripartito PP-Cs-PMP tenga a bien sacar a consulta se realizarán del 11 al 31 de octubre. Todas aquellas propuestas rechazadas y que no salgan siquiera a votación, según avanzó el alcalde, ni saldrán a la luz ni recibirán explicaciones oportunas del motivo de su rechazo.