Diputación subvenciona con 9.000 euros talleres sobre cómo navegar por internet

Esta mañana se ha presentado en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria el proyecto Construyen2 Innovación, con el que se persigue formar en nuevas tecnologías a padres y madres, profesor@s y alumn@s, más concretamente, en el uso de internet y las redes sociales. El proyecto está subvencionado con cerca de 9.000 euros por la Diputación de Málaga y lo llevan a cabo las asociaciones Mujeres en Igualdad, Ada Lovelace y ACREM.

Los dos requisitos imprescindibles para lograr la subvención del ente provincial eran que al menos dos municipios de menos de 20.000 habitantes se beneficiaran del proyecto y que tuviera pespectiva de género. En el primero de los puntos, tres localidades a las que alcanza el proyecto se ajustan a esta condición (Iznate, Ojén, y Periana), mientras que el resto excede esos niveles de población (Vélez-Málaga, Fuengirola, Cártama y Rincón de la Victoria).

En cuanto a la perspectiva de género, ni Pura Navarro, presidenta de Mujeres en Igualdad, ni Marta González, presidenta de Ada Lovelace y miembro también de la asociación de mujeres ligada al PP, han hecho mención alguna durante la presentación.

A escasas semanas del vencimiento del plazo para ejecutar el proyecto –la subvención se concedió hace casi un año-, las tres asociaciones que lideran la iniciativa arrancarán los cursos el próximo 2 de noviembre; en el caso de Rincón, éstos tendrán lugar en el Salón de Plenos del Ayuntamiento el 8 de noviembre. Este tipo de actividades no son nuevas en nuestro municipio, pues la Policía Local ya ha impartido estos talleres en centros escolares.

OPINIÓN
Durante la presentación, Marta González, presidenta de la Asociación Ada Lovelace, ha expuesto una pienceladas sobre su modo en que hay que educar en esta materia a l@s más pequeñ@s en pos de “la protección de los niños y las familias en la red”.

Dos apuntes han bastado para plantearme si es correcto que se concedan subvenciones a este tipo de proyectos sin la supervisión del ‘temario’ que se transmite. Según González, es importante enseñar a l@s niñ@s el valor de la privacidad en internet. A esta máxima, que comparto, le acompañan medidas como que “un niño no puede navegar solo con el móvil”. Dicho de otro modo, enseñemos a valorar la intimidad violándola abiertamente.

¿Acaso no es mejor tener conversaciones previas con ell@s y hacer un seguimiento puntual de sus hábitos de navegación sin tener que invadir su espacio estando presentes durante su disfrute? Matices como éstos son los que marcan la diferencia, al menos para mí, a la hora de educar a nuestros hij@s que, en mi opinión, han de gozar de libertad y de su propio espacio desde la más temprana edad.