Nuevo skatepark: cuatro notas de prensa en lo que va de año y ni rastro de obras

Estado del skatepark de Rincón de la Victoria

El proyecto del nuevo skatepark viene empañando la gestión del gobierno de Francisco Salado (PP) desde que llegara a la alcaldía tras la moción de censura de 2017. Con más de un año de retraso sobre lo inicialmente comprometido, estas instalaciones deportivas se han convertido en un ejemplo de promesa electoral sobre la que ya se acumulan demasiados incumplimientos.

Corría 2018 cuando Salado hubo de admitir errores en los presupuestos confeccionados para aquel año, viéndose obligado a rectificar para dotar con una pequeña partida al proyecto del nuevo skatepark. La infraestructura tendría que haberse terminado en 2018, pero ni siquiera se licitó el proyecto, a pesar de que los colectivos de jóvenes llevaron el asunto al Pleno municipal haciendo uso del Escaño 22.

Fue en ese punto, precisamente, cuando comenzaron a salir a la luz las mentiras, imprecisiones, rectificaciones e incumplimientos. Pese a que el mismo alcalde se comprometió en sesión plenaria a que la redacción del proyecto contaría con la colaboración activa de la juventud, a mediados de 2018 el equipo de Gobierno admitió  contar con el proyecto redactado, para sorpresa de los jóvenes con los que no se había contado.

Terminaría 2018 sin noticias del skatepark. Esas nuevas buenas quedarían reservadas para la precampaña electoral, cuando Salado anunció -esta vez sí en compañía de los jóvenes que habían impulsado el proyecto- la construcción de las nuevas instalaciones, encuadradas a su vez en un megaproyecto de ocio para Huerta Julián que incluía el complejo deportivo de la piscina cubierta, un auditorio al aire libre y un teatro. Aquella sería la primera de las cuatro notas de prensa el Ayuntamiento publicaría en apenas seis meses.

Si en aquella primera rueda de prensa (febrero), Salado aseguró que el skatepark estaría en funcionamiento antes de verano, al llegar mayo la decepción volvía a cundir entre la juventud, pues no se sabía nada de las instalaciones. De hecho, el proyecto no se licitó hasta bien avanzado el mes de mayo, dando lugar a una segunda nota de prensa en la que se avanzaba que el plazo de ejecución sería de cuatro meses.

La adjudicación tendría lugar en la primera mitad de julio (tercera nota de prensa), haciéndose con el proyecto Copesol por unos 101.000 euros. La promesa entonces fue arrancar las obras durante el mes de agosto y a cuatro días para la llegada de septiembre no se ha movido una piedra en Huerta Julián.  El contrato finalmente se firmó con Copesol el 25 de julio (cuarta nota de prensa), anunciando que antes de acabar el año el nuevo skatepark estará en funcionamiento, lo que culminará más de un año de retraso de un proyecto que tendría que estar acabado desde la pasada legislatura.