Vuelven las ‘podas políticas’ del arbolado

A pesar de que el Plan Director de Arbolado, aprobado por el actual equipo de Gobierno este mismo año -aunque fue elaborado por el anterior-, lo prohibe expresamente, buena parte de los árboles de la Avenida del Mediterráneo han sufrido una poda severa, lo que perjudica gravemente a su salud y le resta longevidad. Es lo que desde el cuerpo técnico de la propia EMVIRIA conocen como «podas políticas», por responder exclusivamente a criterios políticos y no medio ambientales.

La temporada de poda 2016-2017 fue la primera en la que no se podó a desmoche, tal y como aseguró a este medio el cuerpo técnico de EMVIRIA; coincide en el tiempo con el único periodo en lo que va de legislatura que Medio Ambiente no era responsabilidad directa de José Mª Gómez Muñoz (PA). Desde EMVIRIA, apuntaban que «los árboles también se alimentan por las hojas y así lo que hacemos es debilitarlo, exponerlo a más plagas y restarle longevidad».

En contra del criterio técnico, el bipartito PP-PA ha optado por recuperar las prácticas del pasado en la parte de la Avenida del Mediterráneo más alejada del núcleo (Plaza Al-Andalus) y, por tanto, menos concurrida. De este modo, tanto en otoño por las caída de las hojas, como en primavera por la caída de moras -en plena campaña electoral de 2019-, los servicios de limpieza tienen la posibilidad de cubrir menos aquella zona en favor de la más concurrida, donde una poda tan severa habría resultado más llamativa a la ciudadanía.

Arrinconados Poda Severa

Imagen extraída del Plan Director de Arbolado del Ayuntamiento, que PP-PA no han respetado.

Este tipo de poda van en contra el propio Plan Director de Arbolado del Ayuntamiento, en el que se denuncia cómo en el pasado buena parte del arbolado «ha sufrido podas drásticas anuales para evitar que fructifiquen y ensucien el suelo». Un método contrario a todo criterio medio ambiental, dado que como el propio Plan indica «las podas mal realizadas se convierten en puerta de entrada de agentes patógenos, bacterias y hongos, que pueden infectar al árbol».

Así pues, este mismo Plan que no ha respetado el bipartito PP-PA recomienda evitar «podas y/o actuaciones que modifiquen drásticamente la estructura de los ejemplares arbóreos, para alcanzar árboles más sanos, mejor estructurados y con menores necesidades de mantenimiento». Asimismo y desde un punto de vista económico, este tipo de poda también resulta más caro para las arcas municipales, puesto que según expone el Plan Director de Arbolado, «las podas severas y la alteración del porte natural de cada especie comprometen la salud de los ejemplares, aumentan y encarecen los trabajos de conservación del arbolado urbano«.