PP: «No hay tanto parado ni tanta necesidad como se quiere hacer ver»

Arrinconados Tertulia Social

«No hay tanto parado ni tanta necesidad como se quiere hacer ver». De este modo negaba ayer el portavoz del Partido Popular, Sergio Díaz Verdejo, que la desigualdad en Rincón de la Victoria sea tan acusada como denuncian algunas ONG o que organizaciones como Rincón Contigo adviertan que se encuentran desbordadas. Lo hacía durante un nuevo debate político en el programa Cada Día Rincón de Radio Victoria, conducido por Kiko Guerrero.

Díaz Verdejo ofreció todo su apoyo al equipo de Gobierno en materia de políticas sociales, tema sobre el que versaba el debate  de ayer, al tiempo que le reclamaba que «salgan ya las listas del Plan Renta [Básica] y el Plan de Inclusión Social porque hay muchas gente esperándolas». Inmediatamente después negaba que el panorama de riesgo de exclusión sea tan grave como denuncian algunas organizaciones en Rincón de la Victoria, afirmando que «son los mismos los que van a la Cruz Roja y al Economato».

Las palabras del portavoz popular encontraron una dura réplica por parte de Sonia Jiménez (Ahora Rincón), que denunció que «mucha gente se va a Málaga a pedir alimentos por vergüenza a ser vistos en el municipio -los «pobres vergonzados», como previamente los había denominado Elena Aguilar (C’s), muchos viven de las pensiones de sus padres… lo veo todos los días en Recursos Humanos, porque son muchos los que llegan y nos piden para comer». Jiménez, tajante, sentenció «que haya gente que no lo vea o no lo quiera ver no quiere decir que no exista».

Del mismo modo, Guillermina Paniagua (UPyD), apuntaba que «con que haya una sola persona con necesidad o un solo parado hay que trabajar por ello» (en Rincón la cifra de parados roza los 4.500). Paniagua, que junto con el resto de los políticos elogió el papel que cumplen las ONG del municipio, actuó durante toda la tertulia como fiscalizadora del equipo de Gobierno, preguntando por cuestiones como el desarrollo de un programa de voluntariado local, la elaboración de una guía de recursos solidarios o acerca de si la nueva web municipal -prometida para antes de que acabe el año- dedicará un espacio específico al tejido asociativo.

Por su parte, Yolanda Florido (PSOE), confirmó la buena sintonía del Ayuntamiento con las ONG, «con las que ya nos hemos reunido tres veces y estamos en la senda de elaboración de esa guía de recursos», al tiempo que matizaba que «no se trata de repatir o asignar trabajos a las ONG sino de hacer el trabajo todos juntos». Unos trabajos que Alina Caravaca (IU) no quiso restringir a las políticas sociales entendidas como problemas de exclusión por pobreza, desempleo, discapacidad o dependencia, sino también a las políticas LGTBI, «recordando que aquí hay un partido [en referencia al PP] que se marchó de un acto institucional porque se reconocía la labor de la Federación Arcoiris«, que lucha por los derechos del colectivo LGTBI.

Elena Aguilar, portavoz de Ciudadanos, a la vez que aplaudía la labor de las ONG de las que aseguraba que «están volcadas con el pueblo, manejan listados de familias con necesidades y se complementan con Asuntos Sociales», dejaba caer que «no sé si hay control de estas asociaciones que reciben y reparten alimentos».

A vueltas con el CMIM

En el segmento del debate en el que se abordó la asunción de competencias impropias, el Centro Municipal de Información a la Mujer (CMIM) volvió a ser objeto de polémica. A fin de cuentas, el CMIM es una de estas competencias impropias cuya financiación debería asumir la Junta de Andalucía, como remarcó Díaz Verdejo. Al respecto, Caravaca reclamó que ante determinadas necesidades «no se puede echar la mirada a otro lado», subrayando el imperativo de ir más allá de a quién corresponde la competencia porque «puede haber consecuencias de exclusión social».

Apoyando esta visión, Paniagua apostó por el blindaje constitucional de la cobertura de servicios sociales y denunció «el coladero de dinero público que suponen lo que a sus ojos son entidades suprimibles como las diputaciones, la corrupción (48.000 millones de euros) o el fraude (70.000 millones de euros). Asimismo, Florido afirmó que «no tenemos que hablar de competencias, sino de necesidades» y, en ese sentido, «cuando terminamos nuestro estudio en Bienestar Social, vimos todas las necesidades que teníamos que cubrir» y el CMIM fue una de ellas.

Aguilar, que indicó que las políticas sociales del Ayuntamiento «van por el buen camino», arrancó su intervención jactándose de haber apoyado la apertura del CMIM, aunque éste finalmente reabrió sus puertas a pesar de la abstención tanto de PP como de Ciudadanos. Así lo admitiría en una segunda intervención, en la que justificó tal abstención por «no haber tenido toda la información al respecto», si bien confirmó que «me alegro de su apertura».

Una actitud que le sirvió la recriminación de Caravaca, calificando de «excusas baratas» dado que «decir que no tenían todos los datos es faltar a la verdad porque de ser así no tenía más que solicitarlos y me consta que no lo hizo». La portavoz de IU reclamó que «cuando se vota hay que ser valientes y en aquel momento había que serlo, dar la cara por las trabajadoras del CMIM y por todas las mujeres a las que atiende».