¿Quo vadis Civium? (¿Adónde vas Ciudadanos?)

Arrinconados Aguilar y Campos

Cuando en 2015 Ciudadanos se presentaba a las elecciones municipales y dos meses antes a las autonómicas andaluzas con el lema “El Cambio” daba a entender que había saltado desde su cuna catalana a las diversas geografías españolas con el propósito de que no podía seguir todo igual y que los ciudadanos, los verdaderos vecinos, nos merecíamos algo mejor que lo que había hasta ahora. Se postulaba como el partido de la regeneración, el que iba a combatir la corrupción en todas sus formas, el de la renovación de cargos públicos que se habían perpetuado en las instituciones permanentemente pasando a denominarse vulgarmente como “casta”, el de la transparencia (que indicaban que iba en su ADN) y el de la participación pues permitía acceder y actuar con el mismo nivel de implicación en las decisiones del sistema de manera independiente sin necesidad de formar parte de la organización del partido político.

Sonaba muy bien todo ese ideario, edulcorado con frases de celebres autores de libros de automotivación junto con toda una estrategia de marketing y comunicación que hacían que el líder del partido saliera constantemente en prensa, radio y televisión además de en RRSS que gestionaban personas que seguían directrices determinadas para compartir la información, de forma que cualquier persona indignada con la situación que se vivía (y actual) que no tuviera un planteamiento extremo en su ideología se sentía identificado con este movimiento y así fue que cosechó, de la noche a la mañana, un éxito en los resultados de los diversos comicios.

A día de hoy el número de descontentos en sus filas, de bajas de afiliados, de expulsiones por discrepar, criticar o denunciar actos y hechos que dejan mucho que desear en la ética y los principios morales de cualquier persona ya dan para formar un nuevo o varios partidos pues quien ha conocido mínimamente la organización interna de esta formación política lo podría llamar cualquier cosa menos partido.

Centrándonos en el entorno local que nos ocupa, Ciudadanos indicó a los grupos locales que se formaron para presentarse a las elecciones municipales la necesidad de enviar al resto de grupos de las formaciones políticas contrarias un manifiesto por la regeneración democrática, el cual, era condición y requisito necesario para poder llegar a un posible pacto. Dicho manifiesto no fue firmado por ninguna formación en su momento (ni PP, ni PSOE, ni PA…) con lo que no fue posible llegar a un pacto de investidura de la actual legislatura municipal.

¿Quiere decir esto que para llegar a pactar y participar en la próxima moción de censura que se va a celebrar en pocos días con PP y PA, con el apoyo de Ciudadanos, en nuestro Rincón de la Victoria ha sido necesario la firma de ese manifiesto? Desde luego que no, pues no lo cumplen las fuerzas políticas implicadas, con lo que ya parten de una estafa a los votantes y afiliados locales.

Por otro lado, durante la campaña electoral se defendió y publicitó un programa que dista mucho con lo que va a ocurrir pues, entre otras cosas, Ciudadanos impide que un candidato a la Alcaldía pueda ocupar dos cargos, es decir, no permite que sea Alcalde y al mismo tiempo Diputado provincial, pues no podrá estar en dos sitios al mismo tiempo y no prestará un servicio eficiente en las dos ocupaciones. Así el Sr. Salado, cabeza de lista del PP y candidato a Alcalde en la próxima moción, debería renunciar a su acta de Diputado para hacerse con la Alcaldía. ¿O es que va a seguir de Diputado y no actuará de Alcalde? Si esto es así, entendemos que va a haber un Alcalde en la sombra (la persona que todos nos imaginamos) o bien, nombrará para sus funciones un cargo de confianza de su más estrecho vínculo, familiar o próximo, para acometer tal responsabilidad. Sea como fuere, Ciudadanos va a permitir ahora esto.

Además, Ciudadanos proclamó a los cuatro vientos que debían ser eliminados los cargos de confianza o asesores (en el argot político y popular se les llama enchufados) siempre que sus funciones pudieran ser ocupadas o desempeñadas por un empleado público. Por todos es conocido que en la casa consistorial el personal público está preparado para desempeñar las funciones que se le encomienden y no hay necesidad de recurrir a esa figura. No se está cuestionando la valía personal y profesional de los cargos de confianza, pues seguro que son brillantes personas y excelentes profesionales, pero sí que se esté destinando dinero público para su remuneración salarial pues realmente desarrollan un trabajo al partido o al grupo político y no al municipio. Se va a partir de 4 cargos de confianza para llevar a cabo el nuevo gobierno municipal y no se comprende de qué van a asesorar a personas que llevan media vida en política y si apuramos el Sr. Salado prácticamente no ha hecho otra cosa. ¿No sería más conveniente destinar ese gasto presupuestario en ayudas sociales, renta básica… o personal de limpieza, que es más necesario, si tanto nos preocupa el estado de nuestro pueblo y de este modo Ciudadanos no vuelve a engañar a afiliados y votantes?

También surgen dudas sobre lo que ahora va a suponer “el cambio” pues en la presentación de la moción no se hace referencia a ciertas políticas que se están ejecutando y que Ciudadanos defendió: ¿Qué ocurrirá con los presupuestos participativos, seguirán o se suprimirán? ¿Y el plan estratégico municipal entrará en vigor con su planteamiento inicial o se cambiará al gusto del gobierno de turno? ¿Y el parque periurbano de la Torre de Benagalbón, que Ciudadanos expresó en campaña que abandonaba ese proyecto pues hay otras prioridades en nuestro municipio, lo van a volver a sacar como su promesa estrella para una Ciudad 10? ¿Y el proyecto del paseo marítimo de esa misma zona que PP presentó hace años seguirá igual o lo van a cambiar para contentar a la reciente plataforma ecologista como ya cambió el sentido de voto en el último pleno extraordinario para contentar a los responsables de una actividad comercial y que meses antes había unánimemente votado la no renovación de licencia y así ahora traicionando a los vecinos de Paraíso del Sol? ¿Desaparecerá o seguirá la figura del concejal número 22 para permitir que los vecinos se expresen en el pleno sin miedo a ser sancionados y expulsados como ya ocurrió en la anterior legislatura?… con lo que la transparencia brilla por su ausencia.

¿Qué pasará si salen imputados, o investigados, por corrupción los representantes del equipo de gobierno, tras las actuaciones que llevará a cabo la Fiscalía, una vez consumada la moción? ¿Pedirán su dimisión? ¿Dejarán de prestarle apoyo incondicional? ¿Y cuando se acerque el nuevo ciclo electoral se acordarán de su manifiesto por la regeneración democrática para tenérselo en cuenta o van a permitir que continúe la “casta” como si nada?…

Esa deriva en su ideario y posicionamiento, según sople el viento, hace difícil saber su dirección y cómo llegará a las municipales de 2019 pues no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo y los vecinos querrán saber para que servirá su voto y dónde va a parar, pues para elegir copias defectuosas de lo que había preferirán quedarse con el original.

Tendremos que estar vigilando y recordando los próximos dos años en lo que se ha transformado Ciudadanos, el adalid de la perpetuación de la vieja política.

Antonio Pérez González, Concejal No Adscrito del Ayuntamiento de Rincón de la Victoria. (Fundador del Grupo Local, Coordinador de Agrupación, cabeza de lista municipal a la Alcaldía y exconcejal de Ciudadanos, si es que alguna vez actúo como tal)