Salado desautoriza a su concejal de Hacienda para complacer las demandas de la oposición

Arrinconados Pleno Salado Fdz

El concejal de Economía y Hacienda, Antonio Fernández (PP), sufrió un duro varapalo a manos de su propio alcalde, Francisco Salado (PP). Después de que Fernández se negara rotundamente a rebajar del 0,85 el tipo del IBI, el regidor decidió unilateralmente y sin previo consenso con su experto económico, bajarlo al 0,84, lo que ganó el apoyo mayoritario del salón plenario.

El bipartito PP-PA salía de una discusión en la que había tenido que pasar el maltrago de admitir que, una vez más y por decisión judicial, el concurso público para la gestión de la piscina cubierta municipal vuelve a estar paralizado tras nuevos recursos presentados. En esta coyuntura, afrontó la aprobación de la bajada del tipo del IBI que, según Fernández, el equipo de Gobierno había decidido rebajar del 0,89 al 0,85, “sin el permiso de los técnicos pero con cierto consentimiento”.

La medida no satisfacía a la oposición, que demandaba descensos por debajo del 0,84, puesto que el incremento del 10% interanual al que está obligado el Consistorio desde que así lo aprobara -y hasta el 2023- el Gobierno de Rajoy, derivaba en una subida del recibo total del IBI.

El concejal de economía y Hacienda se negó en rotundo, a pesar de haber admitido que según datos del Patronato de Recaudación de la Diputación, “que es quien tiene los datos feacientes”, el punto de equilibrio se encontraba en el 0,84. Desde su punto de vista, “se nota que estamos en año electoral”, y reprochó que por ello la oposición quisiera bajar aún más el tipo.

Justo después de la intervención en la que Fernández expuso que “sería una irresponsabilidad tremenda por mi parte aceptar una bajada mayor” del 0,85, Salado sentenció: “El punto de equilibrio prácticamente está en el 0,84, vamos a aceptar la propuesta del 0,84 para que prácticamente haya una congelación“.

La risotada en el salón de Plenos fue generalizada ante tamaña desautorización, si bien fue acogida con agrado por la oposición que, sin ver plenamente satisfechas sus reclamaciones para que la ciudadanía vea una bajada del IBI en 2019, sí votó a favor de esta congelación.

Salado precisó que “tendremos que ajustar el presupuesto”, dado que se recaudará algo menos, aunque convino que haber cedido a la presión de la oposición “es una medida positiva para todos”.

Por su parte, el concejal de Hacienda quiso dejar claro que “la propuesta es del señor alcalde, no de este concejal que les habla”. Concluyó Fernández su intervención señalando que “como muestra de buena voluntad y porque estamos en Navidad, admitimos el 0,84”, agradeciendo “el consenso a la propuesta del alcalde”.