Salado obvia ante su militancia los 11,7 millones de euros de deuda comercial que el PP dejó en 2015

Arrinconado Francisco Salado

El pasado miércoles, una hora antes de la celebración del Pleno ordinario, el Partido Popular (PP) de Rincón de la Victoria convocó a militantes, simpatizantes, asociaciones de empresarios y diversos colectivos en el hotel Rinconsol. En la invitación figuraban como participantes los nombres del presidente del PP andaluz, Juanma Moreno -que sería sustituido finalmente por la secretaria general del PP de Málaga, Patricia Navarro-; el presidente de la Diputación, Elías Bendodo; y el presidente del PP de Rincón, Francisco Salado. Ante un nutrido auditorio, el que será próximo alcalde a partir del próximo lunes no dudó en afirmar que “cuando nos fuimos del Gobierno [2015] dejamos la deuda comercial a cero”. Mintió.

Como ya sucediera en el acto de registro de moción de censura, se produjo una convocatoria restringida a medios de comunicaciónArrinconados acudió, pero sin haber sido avisado del acto-. Buena parte de los asistentes al evento ignoraba cuál era el motivo real de la convocatoria, cuál era el asunto a tratar. Tomada la palabra inicialmente por Bendodo, se descubrió que la intención de los populares era informar sobre la moción de censura que tendrá lugar el próximo lunes 5 de junio a las 12:00 horas, dando lugar a un nuevo bipartito conformado por PP y PA.

Posteriormente y durante la intervención de Salado, éste calificó la actual situación de Rincón como de “municipio quebrado”, asegurando encontrar muchas similitudes con la situación que encontraron en 2011, cuando con su mayoría absoluta, el PP desplazó de la alcaldía al PSOE, con Encarnación Anaya como regidora.

Uno de los motivos esgrimidos por Salado para justificar la moción de censura fue recordar que cuando se produjo la salida del PP del Gobierno en junio de 2015, la deuda comercial estaba a cero, dado que la transformaron en deuda financiera -que gracias a la enmienda del artículo 135 de la Constitución llevada a cabo por PP y PSOE, es obligatorio pagar antes a los bancos que a los proveedores-.

Dicha afirmación fue jaleada y aplaudida por buena parte del auditorio; sin embargo, era falsa. Así lo pone de manifiesto el informe que realizó el interventor municipal en junio de 2015 -del mismo modo que ahora procederá a realizar uno y la ciudadanía podra constatar si hay coincidencias o no con los datos aportados por el actual equipo de Gobierno.

En dicho informe, el habilitado nacional sitúa la deuda total del Ayuntamiento en uno 73,4 millones de euros, es decir, casi 10 millones de euros más de lo que se encontraron, puesto que el propio portavoz económico del PP, Antonio Fernández,  indicó en el último Pleno que la deuda total contabilizada cuando llegaron al Ayuntamiento en 2011 ascendía a 63,5 millones de euros.

De aquellos 73,4 millones de euros de deuda –en esta legislatura se ha reducido hasta los 66 millones de euros-, el informe del interventor es claro: 8,6 millones de euros correspondía a deuda comercial contabilizada y otros 3,1 millones de euros a la no contabilizada, haciendo un total de 11,7 millones de euros que debían abonarse en su mayor parte a proveedores. La deuda financiera ascendía a 59,8 millones de euros.

El arte de lo posible

“La política es el arte de lo posible”, indicó Bendodo, para así justificar que el hecho de que su formación haya suscrito un acuerdo de Gobierno con José Mª Gómez Muñoz (PA), político al que el PP expulsó de sus filas en la década de los 2000 y que ha sido reprobado hasta por dos veces por el Pleno del Ayuntamiento rinconero.

Desde el punto de vista de Bendodo, la firma de la inminente moción de censura constata que “en política todo es posible”, al tiempo que considera “un acto de justicia que gobierne el partido más votado”, aunque para ello tendrá que hacerlo en compañía del PA. En este sentido, el presidente de la Diputación quiso quitar hierro al hecho de que, incluso en las filas populares, exista malestar por el pacto suscrito con Gómez Muñoz, señalando que “en política no se puede llevar la confrontación a lo personal”. Bendodo apostó por tener “cintura, ser flexible y tener mano izquierda”.

Menos incisivo en esta cuestión estuvo Salado, si bien tras calificar al andalucista como “un rival político duro”, corrobó las palabras de Bendodo indicando que “no puedes anteponer tus intereses personalos a los políticos o al bienestar del municipio”. Según Salado,  la moción de censura “es un paso valiente que hemos dado”, aunque precisó que “mucha gente no lo entenderá”.