Salado recurre a la hipocresía para eludir su responsabilidad en el estado de las playas

Esta semana disfrutaba de un rato en familia en un bar de La Cala cuando escuché los gritos de un hombre en la mesa de al lado llamando «sinvergüenza al alcalde», Francisco Salado (PP). Según contaba, había coincidido con el regidor en el paseo marítimo de este núcleo el día que aprovechó la presencia de un diputado y una diputada nacional para darse un baño mediático. La excusa fue el estado de las playas, que en el caso de La Cala es lamentable, habiendo perdido cientos de metros de disfrute. El hombre, terriblemente enojado, ponía de manifiesto la hipocresía de Salado, que en lugar de asumir su inacción durante todo un año para poner remedio, continúa tirando balones fuera culpando al Gobierno central.

Salado es un animal político; no lo era de serie, pero claro, más de dos décadas viviendo exclusivamente de la política se tienen que notar por algún lado. Y en él lo hace, porque los niveles de cinismo e hipocresía que alcanza son tales, que ni siquiera es necesario estar en el día a día del entramado municipal, sino que saltan a la vista como le sucedió al hombre del bar.

Después de que este medio denunciara cómo el Ayuntamiento había hecho caso omiso a una moción institucional de 2018 en el que se promovía la realización de un estudio de las dinámicas del litoral para adoptar las mejores medidas que eviten la desaparición de nuestras playas, Salado no hizo nada. Desde la oposición, Izquierda Unida (IU) organizó una rueda de prensa con la diputada Eva García Sempere (Unidas Podemos) que, además, es presidenta de la Comisión de Transición Ecológica del Congreso.

Tras esa denuncia pública de IU y aunque durante el último año tampoco la oposición ha movido un dedo para dar cumplimiento a esa moción institucional -ni siquiera el concejal no adscrito que la motivó, Óscar Campos-, destapó el reconocimiento por parte de área de Playas de que los estudios no se han realizado. Ni José Mª Gómez Muñoz (PMP) ni Sergio Díaz Verdejo (PP), sendos responsables de Playas y, por extensión, ni Salado han hecho su trabajo, tratando de poner remedio tras la denuncia pública de Arrinconados.

Arrinconados_Resp_Estudio

Esta última actuación de IU es la que propició la rueda de prensa del PP con la que se topó el hombre del bar, llamando «sinvergüenza» a Salado… y no le falta razón, porque hace falta tener muy poca vergüenza para actuar como lo hace Salado. La última constancia pública que existe de un reunión entre el Ayuntamiento y Demarcación de Costas data del 26 de julio de 2018, justo después de la moción institucional que reclamaba el estudio del litoral. Entonces y tal y como se puede leer en la nota de prensa del Ayuntamiento, el alcalde propuso «al ente del Estado que sea el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria quien redacte el estudio de la dinámica del litoral del municipio para ejecutar el proyecto de estabilización y consolidación de las playas, dando cumplimiento al acuerdo de pleno».

En esa misma nota, Salado explicaba que «Costas ha aceptado nuestra propuesta y nos autoriza a que procedamos a la redacción de este estudio que vendrá a acelerar las trámites requeridos para actuar lo antes posible». Un año después y tal y como evidencia el escrito de respuesta a IU (más arriba), los estudios no se han llevado a cabo. Consciente de su propia ineptitud, el alcalde ha vuelto a intentar tirar balones fuera para que su dejadez e inacción pasen inadvertidas a la opinión pública, manifestando en la última comparecencia en La Cala que «el Consistorio está dispuesto a aportar recursos para la redacción del proyecto».

Claro, Salado, si ya se lo planteaste a Costas hace un año y te dieron el visto bueno… ¿qué habéis hecho desde entonces Gómez Muñoz y tú? ¿Cómo es que un año después vuelves con la misma cantinela? ¿De verdad eres tan cínico de asegurar que «no podemos estar un año más en esta situación» cuando tú y sólo tú eres el culpable último de que no se haya avanzado un ápice desde 2018? ¿Qué ha sido de una partida de 50.000 euros que se desvió a un estudio litoral en el Pleno del 2 de agosto de 2018, que ni sabemos nada de esos 50.000 euros ni del estudio?

Salvo a la hinchada del PP, que como en todos los partidos existe una, a la ciudadanía ya no se le escapan las mentiras y dejaciones del popular. Cosa bien distinta es que ese clamor de «sinvergüenza» se traduzca después en las urnas del mismo modo que hoy se visibiliza en nuestras playas.