El sueldo no dignifica una profesión, lo hace quien la desempeña

Ayer fue un día triste porque durante el pleno ordinario pudo constatarse la calidad de nuestra clase política. La corporación municipal tuvo a bien subirse el sueldo un 30% aproximadamente, precisamente, el mismo día que se evidenciaba que el margen de mejora de la gestión municipal es tan amplio como la desfachatez de quienes confunden dignificar una profesión con el sueldo que se percibe por ello. Tremendo error.

A ninguno de los miembros de la corporación se le cayó la cara de vergüenza cuando aprobó la subida salarial  justo después de admitir que la gestión política realizada en los últimos años nos ha costado a la ciudadanía miles de euros. Muchos de los que alzaron la mano estaban y son responsables directos o indirectos de que la ciudadanía rinconera no sólo no disfrute de una alumbrado privatizado en condiciones sino que, además, no se hayan cobrado las indemnizaciones que muy diligentemente el técnico municipal había ido detallando en su informe. Uno no sabe qué es peor ya, si pensar que faltó voluntad política o, sencillamente, que somos presos de la ineptitud reinante en los despachos.

En lugar de avergonzarse por ello, o porque no se haya avanzado un ápice en la moción del CHARE desde hace más de dos años o en la de los estudios de las dinámicas del litoral desde hace uno, se premiaron con unos cuantos miles de euros por su buen hacer. Como guinda del pastel, no pusieron encima de la mesa sus ganas de llenar un poco más sus bolsillos, no… apelaron a dignificar la profesión, la política… y lo hicieron tanto desde el PP como desde el PSOE o IU. Lamentable.

Las profesionales no se dignifican en función del sueldo, sino con el trabajo realizado y, a la luz de los resultados o de las vergüenzas que la Fundación Ciedes sacó a la luz sólo con su prediagnóstico para el Plan Estratégico, en el que se detallaban todas las carencias de este municipio nuestro con 60 millones de euros de deuda, este buen trabajo brilla por su ausencia.

Si lo que dignifica o no a una profesión es el sueldo, ¿acaso el narcotráfico les parecerá una profesión digna a nuestra clase política? Por supuesto que no, porque esa milonga de que para dignificar una profesión es preciso un buen sueldo sólo se la aplican a ell@s. Visto lo visto ayer y el resultado de la gestión municipal, así ganaran lo que el interventor (unos 135.000 euros) que continuarían sin dignificar la profesión… como tampoco lo consigue el interventor, que ayer también se llevó su parte cuando el concejal de Economía destapó que en el pozo sin fondo que supone el APAL de Deportes aparecieron el año pasado pagos de suministro de luz correspondientes a 2015 y 2016. Ahí está la intervención municipal… muy digna ella…

Cosa bien distinta es que se demande un salario digno que, por otro lado, puede ganarse y la persona continuar sin dignificar su trabajo. En el caso de la oposición y, concretamente, de sus portavoces, es cierto que se requería una subida, porque los cerca de 11.600 euros al año no retribuyen una dedicación exclusiva si ésta se realiza honestamente. Se ha subido hasta 22.000 euros, algo que ha de permitir a los diferentes portavoces ejercer su labor de fiscalización del gobierno con más solvencia.

En el caso del equipo de Gobierno, el sueldo ha pasado de 28.800 euros a 37.000 y en el de los cargos de confianza de unos 23.000 euros a 30.000. Asumiendo que en ambos casos se aplicara un incremento salarial y considerando que somos uno de los municipios más endeudados con 60 millones de euros, ¿era necesaria una subida de tal envergadura?

Parece ser que sí, por aquello de «dignificar»Ni siquiera Podemos o Vox, que fueron los únicos que votaron en contra, estuvieron a la altura, pues ni se plantearon admitir que en la anterior legislatura el cuatripartito (PSOE, Ahora Rincón, IU y PA) se había pasado de frenada con el recorte a la oposición, siendo necesario enmendar el error, al tiempo que exigían algo más de moderación salarial al gobierno. Tampoco PSOE o IU, que no se opusieron a los 37.000 euros -ni media palabra le dedicaron-, quizás, porque iba en el mismo paquete de los 22.000 euros que les correspondían a ellos.

Y de nuevo, otras dos guindas del pastel: la del concejal de Economía, con sus papeles en mano apuntando al alcalde que legalmente se podrían haber subido el sueldo hasta los 58.000 euros -vamos, que nos han hecho un favor y les tenemos que estar agradecidos- y la del propio alcalde, jactándose de que «deberíamos ganar una fortuna» si se computaran las horas dedicadas al puesto…

…y es que si en una oficina están los ‘calienta sillas’, en política están los ‘cubre actos’. Son esos personajes que no se pierden una foto, que acuden a todos y cada uno de los actos municipales porque consideran que ese es su trabajo… y no, no lo es. Esa es su manera de hacer política, la de sus posados en redes sociales y su encanto impostado.

Ojalá en algún momento de esta legislatura, ya con sus sueldos mejorados, todos y cada uno de los miembros de la corporación municipal aprendan que son ellos quienes han dignificar su trabajo y que a la ciudadanía le importa un carajo que posen en los actos, lo que quiere es una gestión honesta y eficiente, no sonrisas y palmaditas en la espalda… para eso les pagamos.