#TodosconPablo… ¿nos pasamos de frenada?

Arrinconados TodosConPablo

Lo comentaba a través de la página de Facebook de Arrinconados y hoy se puede leer en la edición de Así Es Rincón de la Victoria que llega a las calles: la plaza Gloria Fuertes de La Cala del Moral jamás estuvo tan llena y durante tanto tiempo como el pasado domingo. La verbena popular #TodosconPablo fue la causa y vino a demostrar que nuestro municipio es muy solidario pero… ¿nos hemos pasado de frenada?

Esta columna de opinión no pretende ser insensible ni deshumanizada, tan sólo cuestionar una realidad que me preocupa. Vaya eso por delante para evitar malosentendidos.

Lo vivido el pasado domingo en La Cala del Moral nos puso a todos los pelos de punta y, al mismo tiempo, seamos o no de aquí, nos llenó de orgullo pertenecer a esta localidad. Casi 20.000 euros fueron recaudados, mucho más de lo que cualquiera hubiera podido imaginar. Fue un triunfo de la solidaridad, de la movilización popular, de la buena sintonía que poderes públicos y sociedad civil pueden tener, hasta el punto de, en un día y medio, organizar tamaño evento con resultados tan positivos.

Pero la solidaridad no ha acabado ahí. El próximo fin de semana habrá actuaciones teatrales, un marcha solidaria y partidos de fútbol benéficos. Ayer mismo se anunciaba un cuarto acto más dentro del marco de #TodosconPablo: una concentración motera.

Estoy seguro que tanto Pablo como sus padres agradecerán todas estas muestras de cariño y solidaridad. Sin embargo, y ésta es la reflexión que me preocupa, pudiera pasar que nos hubiéramos pasado de la raya. Pudiera ser que, siempre de una manera bien intencionada, nos hubiéramos volcado tantísimo en esta causa (que ya en su primer evento tuvo un resultado muchísimo mejor de lo jamás soñado), que descuidáramos otras.

Pudiera pasar que otras personas que precisan de esa solidaridad se sintieran un tanto desplazadas, incluso, olvidadas. Y eso sucede porque, digan lo que digan, la solidaridad tiene límites. Es una cuestión humana e, incluso, material, porque los que menos tienen tienden a ser los que más dan… hasta que no pueden dar más… y no hablo sólo de dinero, sino de tiempo, de energía. Pudiera pasar que los eventos del próximo fin de semana, por estos motivos expuestos, tuvieran mucho menos éxito que la pasada verbena en La Cala, deslucieran, desanimaran a algunos.

Pudiera pasar, incluso, que la familia de Pablo, siempre agradeciendo todas estas muestras, prefiriera el calor de la tranquilidad, la felicidad que, más aún cuando uno lucha contra una cuenta atrás, proporciona el pasar inadvertido, pudiendo volcarte con los tuyos lejos de los focos. Pudiera pasar todo eso…

Esta es la reflexión que comparto, que ni es acertada ni desacertada, simplemente un pensamiento que, encuadrado dentro del orgullo de un pueblo solidario, no deja de producirme cierta inquietud.